Previo a salir tomamos un potente y gratuito desayuno ¿Gratuito? En la vuelta a Frankfurt me daría cuenta que ligamos desayuno gratarola, jajajaja.
Con el estómago lleno enfrentamos una fría y nublada mañana en la ciudad alemana.
Al llegar a la estación vimos a muchas personas ir y venir con sus bolsos. Teniendo en cuenta que era Viernes Santo, cambiamos lo que sería el ajetreo diario de los trabajadores por un feriado donde todos iban a visitar a parientes o amigos. Aprovechamos la situación para fotografiarnos.
"Hermosos purretes. El Bambino Veira ve esta foto y se le pone toda gomosa (?)"
Sabíamos de la puntualidad del sistema de transporte en Europa por lo que al ver en nuestro andén llegar un tren tan solo 2 minutos antes de nuestro horario, decidimos subirnos. Nos acomodamos, dejamos nuestras mochilas en el portaequipaje cuando en una pequeña pantallita de LEDS al costado del asiento Webby lo lee y dice "¡Este va a Munich!". Rápidamente tomamos nuestras cosas y bajamos del tren que cerró las puertas a nuestras espaldas y en unos segundos abandonó el andén para dar lugar a otro tren: nuestro tren.
Excitados por una nueva anécdota subimos al tren y nos sentamos en asientos comunes con una linda mesita.
El viaje fue tranqui. Fueron 5 horas que pasaron volando. Planteábamos recuperar el sueño en ese viaje pero la adrenalina de empezar a recorrer pudo más y no pegamos un ojo. Nos quedamos asombrados por el paisaje, el lujo del tren y por la velocidad del vehículo, que alcanzaban los 200 km/h.
"Más rápido que Súperman (?)"
Al llegar a Berlín nos encontramos con una estación fuera de lo común (verán el video en el final de este posteo). La estación es Haupbahnhof una verdadera monstruosidad, con varios pisos y trenes pasando todo el tiempo en todos los sentidos al lado tuyo, por abajo y hasta por arriba.
Al bajar del tren fuimos directo a comer algo, ante la poca variedad de menú decidimos comer unas pizzas con calabresa o salame, queso y mucha aceite, que nos entretuvieron un poco el estómago.
Luego de buscar unos mapas de subtes, que son un verdadero laberinto, encontramos el que nos dejaría en nuestro hostel. Previo a salir de la estación hicimos las reservas a Praga para aseguranos nuestros asientos de Eurail, un gasto más pero que te asegura viajar tranquilo.
Con las reservas listas y el destino claro tomamos el subte/tren/avión (?) que nos llevaría a unas cuadras del hostel.
Acá debemos decir que el hostel estaba un poco lejos; 9 Euros es un precio muy barato para una cama, pero al llegar la distancia no era lo único que lo hacía bien barato...
Bajamos de la estación y caminamos por unas cuadras un tanto turbias para lo que estamos acostumbrados, pero era más el miedo a perdernos a que nos roben.
Al llegar a la dirección indicada vemos una hilera de "locales", todos con sus "vidrieras" tapadas por una cortina. Eran unos 9 o 10 "locales" y ninguno respondía a nuestra dirección. Sin celular o internet a donde acudir a buscar ayuda, me acerco a un "local" y golpeo el vidrio notando que detrás de las cortinas había camas... una pista de a donde nos dirigimos.
Luego de pasar unos minutos debatiendo si esan eran habitaciones o negocios de venta de camas usadas (?) se nos acerca una persona y nos dice que el hostel está en el bar de la esquina (!)
Llegamos al bar y nos indican lo que temíamos, ibamos a tener un negocio (?) y nos llevan a nuestras habitaciones/locales.
Tal vez suene medio rústico como lo cuento, pero no estaba tan mal. Tenían calefacción y una puerta que unía todas las demás habitaciones con los baños.
Dejamos las cosas y emprendimos camino a recorrer la ciudad.
En vez de volver por donde habíamos llegado fuimos directamente a un subte pudiendo ver lo hermoso de las calles de Berlín.
"Las calleciten de Berlín tienen ese queseyosen (?)"
Al llegar al subte nuestro primer destino era Alexanderplatz donde nos recibieron con una especie de feria loca.
Luego de fotografiar la famosa torre de Alexanderplatz, caminamos un poco pasado por la fuente de Poseidón y emprendimos rumbo a la estatua de Marx y Engels a sacarnos fotos y reflexionar un poco sobre el mal del capitalismo en nuestros días...
Ni bien dejamos la estatua de los padres del comunismo, a los 5 metros, vemos un puesto de cosas de guerra y nos maravillamos por unos sombreros de rusos con el símbolo de comunismo. Sucumbiendo a un ataque de consumismo que derivaría en otra simpática anécdota:
Webby dice "yo me llevo uno" a lo que se me prende la lamparita y digo "yo también me llevo uno, de paso tengo regalo para Nano (mí hermano)". El vendedor nos indica que salen 35 Euros cada uno pero por ser nosotros (!!) nos los dejaba a 20. Excitados sacamos nuestras billeteras y Ale negocia "hacemos 3 por 50 Euros". El vendedor se ofende y dice "respeten mí trabajo", entonces cerramos en 20 Euros cada uno y nos llevamos 3. No se nos ocurre otra cosa que sacarnos una foto para que medio Berlín se detenga a mirarnos...
Webby dice "yo me llevo uno" a lo que se me prende la lamparita y digo "yo también me llevo uno, de paso tengo regalo para Nano (mí hermano)". El vendedor nos indica que salen 35 Euros cada uno pero por ser nosotros (!!) nos los dejaba a 20. Excitados sacamos nuestras billeteras y Ale negocia "hacemos 3 por 50 Euros". El vendedor se ofende y dice "respeten mí trabajo", entonces cerramos en 20 Euros cada uno y nos llevamos 3. No se nos ocurre otra cosa que sacarnos una foto para que medio Berlín se detenga a mirarnos...
"He aquí la foto"
Esto no termina aquí: luego de sacarnos las fotos procedemos a guardar los sombreros en las mochilas y Ale dice "Bueno ¿y este de quién es?". Con Webby nos miramos y le dijimos a la vez "Tuyo" y nos pregunta "¿Y yo para que lo quiero?". Tras reírnos un poco en la confusión, caímos en cuenta que Ale negocio para nosotros y nosotros negociamos pensando que él quería el suyo. Conclusión: cada uno se llevó un gorrito sin estar del todo seguro si lo quería. Días más tarde comprobaríamos que esos sombreros estaban en TODOS los negocios de Europa, pero nunca quisimos saber los otros precios para evitar la castración.
Una anécdota más iba a la mochila.
Seguimos recorriendo pasando por algunas universidades, el domo de Berlín y la "Avenida de los Tilos", hasta llegar a la famosa "Puerta de Branderburgo."
En el camino estuve tentado de comprarme una edición en alemán de "El Capital" de Karl Marx de forma de tener un libro simbólico en su idioma original, pero no solo dejé de leer de política sino que dudo aprender alemán a la brevedad. El tema del libro en su idioma original deribaría en una gran elección que verán más adelante, si es que siguen leyendo esta poronga (?) de blog.
En el camino estuve tentado de comprarme una edición en alemán de "El Capital" de Karl Marx de forma de tener un libro simbólico en su idioma original, pero no solo dejé de leer de política sino que dudo aprender alemán a la brevedad. El tema del libro en su idioma original deribaría en una gran elección que verán más adelante, si es que siguen leyendo esta poronga (?) de blog.
"Ale y Webby Puertadebranderburgueando (?) como unos campeones"
Fotos y más fotos (que podrán ver en mí facebook, búsquenme).
Dejamos atrás la Puerta y fuimos al memorial del Holocausto, un monumento muy limado que te da la sensación de encierro y sofocación, muy bien pensado y armado. Fotos aquí:
Pensativos y conmovidos, emprendimos camino a otro punto fuerte el "CheckPoint Charlie".
"Almorzando con Adolf Legrand de Tinere (?)"
El frío, el hambre y el sueño comenzaron a hacer sus maniobras. Llegados a ese punto, volvimos al hostel para cenar unos tostados con café con leche en el bar y, por fin, dormir unas cuantas horas.
El segundo día en Berlín nos encontró más descansados; dormí como nunca lo hice en mí vida. Nosotros lo encontramos más frío.
Luego de cambiarnos nos prepamos a salir y desayunar algo en el camino. La mañana nublada, y con temperaturas que estaban debajo de los 0 grados, nos llevó a caminar y sentarnos a tomar un café con leche y unas facturas alemanas que nos llenaron de combustible para caminar mucho y soportar el frío.
Decidimos ir al East Side Gallery pero en el camino, bajo unas gotas de lluvia que complicaban aún más las bajas temperaturas, paramos a comprarnos guantes y gorritos para estar mejor cubiertos ante la ola polar (?)
A medida que nos acercabamos al punto en cuestión caíamos más en la cuenta sobre el punto histórico que estábamos a punto de ver.
No solo es impactante el hecho de la historia que representaba el muro, sino que cada pintura tenía un mensaje político y humano muy fuerte.
El segundo día en Berlín nos encontró más descansados; dormí como nunca lo hice en mí vida. Nosotros lo encontramos más frío.
Luego de cambiarnos nos prepamos a salir y desayunar algo en el camino. La mañana nublada, y con temperaturas que estaban debajo de los 0 grados, nos llevó a caminar y sentarnos a tomar un café con leche y unas facturas alemanas que nos llenaron de combustible para caminar mucho y soportar el frío.
Decidimos ir al East Side Gallery pero en el camino, bajo unas gotas de lluvia que complicaban aún más las bajas temperaturas, paramos a comprarnos guantes y gorritos para estar mejor cubiertos ante la ola polar (?)
"Gorritos y guantes, no conseguimos nada para las bolas (?)"
A medida que nos acercabamos al punto en cuestión caíamos más en la cuenta sobre el punto histórico que estábamos a punto de ver.
No solo es impactante el hecho de la historia que representaba el muro, sino que cada pintura tenía un mensaje político y humano muy fuerte.
Luego de caminar el kilómetro de muro con todas sus obras, decidimos ver un punto turístico que parecía de menor relevancia pero que fue el que más nos conmovió. El punto en cuestión era un Memorial del Muro de Berlín que nos daría mucha más información que el East Side Gallery.
Este Memorial está conformado por unas 5 cuadras donde han representando sucesos por años. Se puede ver lugares por donde la gente realizó túneles, una iglesia que fue derribada porque obstruía el camino (Fuck The Church (?)), un cementerio de víctimas y una cuadra del muro original que verán a continuación:
Túnel:
Muro original:
Y un videíto del lugar:
Muy emocionados, y a la vez cagados de frío y de hambre, salimos en búsqueda de alimentos. Terminamos comiendo unas pastas en el restaurante de un turco/árabe/uruguayo (?) muy atorrante.
Con el estómago lleno y el corazón contento, comenzamos a caminar hasta llegar al Capitolio de Berlín, donde no pudimos pasar porque había que sacar turno pero donde nos encontramos con una pequeña anécdota que contiene video y todo; al llegar a la plaza de los museos nos encontramos con unos sujetos muy "Sabaton", con un fotógrafo siguiéndolos y unas personas acercándose a sacarse fotos. Ante la duda de si eran o no, y con la timidez del "inglés" de los primeros días, no nos animamos a preguntar. Solo nos quedó este registro, ustedes dirán:
Luego de eso, cruzamos un parque enorme y nos dirigimos a La Siegessaule, conocido como El Ángel de la Independencia. En el camino vimos un monumento soviético enorme, al igual que encontraríamos en casi toda Europa. Tras llegar al dorado monumento encontramos otro monumento que me dejó impresionado por todos los simbolismos que lo acompañaban, este es la estatua de Otto von Bismarck.
A continuación fotos de esos monumentos en cuestión:
La Siegessaule:
Monumento a los soldados Soviéticos:
Otto von Bismarck:
Luego de eso seguimos caminando y filmamos otro videíto en el Parque:
Tras este video fuimos a tomar algo calentito frente al Memorial del Holocausto y nos encontramos con otro momento emotivo e histórico para el amigo Webby, dejo el video de ese momento explicando la situación:
¿Muy largo todo, no? Tranquilos, ya termina.
Luego de la merienda fuimos a otro punto situado a unas cuadras. Nos costó encontrarlo porque no está marcado como punto turístico debido a que no quieren que se convierta en un lugar de culto. El sitio en cuestión era el Búnker del Führer. Es un lugar común situado en medio de un complejo de edificios, lo que causa escalofríos es lo hay hay arriba de la entrada al Búnker.
"Mapa del Búnker"
"Entrada al Búnker. Es un tanto tenebroso ver eso"
Video del Búnker:
Bajamos al subte y una nueva anécdota vendría a nosotros: sacamos el boleto y apenas entramos al andén un subte apareció. Nos sentamos y se apagan las luces. La gente se levanta y un guarda pasa por los vagones gritando "¡Fire Alarm! ¡Fire Alarm!". Nos bajamos asustados y vemos que varias personas se quedaron en el andén. Segundos después otro subte entra en la estación. Nos sentamos como la primer oportunidad y nos desalojan del mismo bajo la misma advertencia. Confundidos, nos acercamos a un joven alemán al que me animo a enfrentarlo con mi inglés y el que me responde que no hablaba ese idioma... caminamos para la salida y vemos un cartel en el que distinguimos que ante la alarma de incendio nos esperaba un bus en la puerta. Apretamos el paso y teniamos, efectivamente, un colectivo enorme esperando para llevar a los pasajeros estación por estación.
En el camino, mientras la nieve caía sobre Berlín, la argentineamos un poco jodiendo con la novia del chico que no hablaba inglés con el típico "¿Le das?" "Sí, le rompo el culo/le como todo/ la destrozo como los aviones hicieron con las Torres Gemelas" y cosas por el estilo que no pasarían de esa ciudad porque al toque nos dimos cuenta que eramos unos boludos.
En la parada de Alexanderplatz bajamos del autobús y tomamos nuestro subte al hostel. En vagón donde nos sentamos charlamos con un cubano que, con su radiante sonrisa de 3 dientes, nos indicó donde nos convenía bajar.
Finalmente estabamos de nuevo en el hostel/bar.
Una cena livianita y a dormir.
Antes de eso deberíamos dejar las llaves ya que abandonábamos el hotel a las 5 de la mañana por lo que el encargado nos acompañó a abrirnos la puerta y quedarse con las llaves. El hijo de mil puta no solo caminó en remera bajo el frío que hacía sino que se quedó hablando un rato con nosotros.
Antes de eso deberíamos dejar las llaves ya que abandonábamos el hotel a las 5 de la mañana por lo que el encargado nos acompañó a abrirnos la puerta y quedarse con las llaves. El hijo de mil puta no solo caminó en remera bajo el frío que hacía sino que se quedó hablando un rato con nosotros.
Al otro día nos encontramos con una mañana soleada. Tomamos el tren sin pagar pasaje sintiéndonos los criminales más buscados por la Interpol (?) Al llegar a la ENORME estación, tomamos un desayuno en un banquito. Hicimos un poco de tiempo y bajamos a nuestro anden. Mientras nos cagábamos de frío filmamos este video, mostrando la estación y hablando un poco de la primer experiencia.
Y eso fue todo en Alemania.
A continuación, nos esperaba uno de los puntos que más nos impactaría de toda Europa...
























ARGENTINEN POLIZONES EVERYWHERE!!! Jajaja
ResponderEliminarFUCK THE CHURCH jajajajajajajajajajaja estallé con eso.
ResponderEliminarExcelente crónica. Lo de los sombreros quedó en la historia.
=D
me intimido un poco la paloma en el techo.....
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