jueves, 24 de octubre de 2013

Día 6/7 - Aguas Calientes - Machu Picchu

Y aquí viene lo mejor de Perú... aunque previo a eso pasamos un día fatal que comenzó así:
Nos levantamos bien temprano en Cuzco.
Luego de desayuno nos pasó a buscar Karina - la chica que nombré en la entrada anterior en la llegada a Cuzco -. Ella nos llevó en un taxi hasta una especie de terminal de otros taxis y combis. Desde el primero momento nos quiso sacar de encima.
En el camino, en una lluviosa mañana, nos explicó que en Aguas Calientes nos iban a buscar del hostel X (no recuerdo el nombre) y que nos llevarían al mismo. Luego, al otro día, deberíamos ir temprano a tomar el bus a Machu Picchu y entrar al lugar. A las 10 de la mañana nuestro guía de la agencia nos buscaría en la entrada para hacer el recorrido. Todo esto con los tickets y comprobantes pertinentes.
Primero nos hizo subir a una combi.
Metimos los bolsos y nos sentamos, siendo los únicos pasajeros del vehículo.
Notamos que Karina se ponía nerviosa; el tiempo corría y no faltaba mucho para que el tren salga.
Nosotros no teníamos idea de a donde íbamos y que pasaba.
Comienza a discutir con el del la combi y nos hace bajar. Tomamos los pesados bolsos y bajo la lluvia que caía comienza a hablar con un taxista.
El taxista toma nuestros bolsos de prepo para meterlos en el baúl de su auto y se trenza en una discusión con un colega. Ambos comienzan a tirarle precios a Karina para ver donde nos tiraba a nosotros.
La chica arregla con el que tomó nuestros bolsos y a partir de ahí se escapó como una verdadera rata inmunda... y lo peor solo acaba de comenzar.
Al subir al taxi notamos que había gente: un taxi compartido. Eso no era un problema pero nuestros compañeros de viaje dejaban mucho que desear.
Por empezar el auto tenía un olor a pata horrible. Perfecto, no puedo ser tan quisquilloso pero el sujeto que estaba a mi lado, de la ventana izquierda, tenía un aliento que podría haber derretido una barra de adamiantum con solo soplar aire de su boca.
En el asiento delantero había una chica que no paraba de hablar por teléfono. Por la conversación parecía que un pariente tuvo un accidente y ella iba a verlo. Al lugar al que iba se desviaba de nuestro rumbo.
Con el tiempo corriendo salimos rumbo a vaya saber uno donde.
El sujeto arrancó y la lluvia comenzó a ponerse más fuerte.
Los olores de mi compañero eran insoportables y no podíamos bajar la ventana.
La chica se ponía insoportable y comenzó a discutir con el chofer. Ella iba a Chincheros y el costo del viaje, según el chofer, era de 12 soles. Ella alegaba que el viaje sale 10 y que no podía cobrarle más porque ella tenía una emergencia... esa discusión nos acompañó toda la hora. La rata inmunda de la mina quería ahorrarse 2 soles y el chofer intentaba explicarle que debería pagarlo él si ella no se hacía cargo.
La cosa se puso realmente fea cuando entramos en el camino de montaña. La copiosa lluvia golpeteaba el parabrisas y una fuerte neblina pintaba una blanca pared sobre el camino lleno de curvas y camiones. El conductor, muy poco docto en las leyes de tránsito, pasaba camiones en las curvas de piso patinoso y poca visibilidad.
No les puedo explicar los nervios que pasé, fue una de las peores experiencias en viajes.
Llegamos a Chincheros y bajó la chica, pagando sus 10 soles.
Nos indicaron que pronto llegaríamos a Ollantaytambo donde debíamos tomar el tren.
Ahí caímos en cuenta que en el tour de día anterior, en ese mismo lugar, varios compañeros bajaron para ir a Machu Picchu.
Finalmente llegamos a la estación y filmábamos estas impresiones:


Ahora bien, antes de seguir, voy a aclarar la función del tren y porque nos llevaron ahí. El tren que va a Machu Picchu (o Aguas Calientes, puntualmente) sale desde Cuzco. Ese tren tarda 4 horas en llegar a destino, ¿vale la pena viajar 4 horas? Eso depende de cada uno, el paísaje es IMPRESIONANTE (lo verán en los siguientes videos) pero tomándolo desde Ollantaytambo solo es una hora de viaje. Es decir, si se toman un taxi o una combi desde Cuzco, tardando una 1/1:30 hs hasta Ollantaytambo, se ahorran mucho tiempo.
En la estación pasamos con nuestros tickets impresos y nuestros pasaportes.
Allí la cosa se ponía agradable, el lugar es muy limpio, se puede tomar algo y la espera viene acompañada con música.


Tomamos un té para relajar las tensiones del viaje en auto e investigamos la estación, viendo el tren que nos llevaría a destino.





Nuestro tren llegó y con os lugares asignados nos sentamos a disfrutar de un recorrido verdaderamente hermoso. Como las fotos me parecían algo muy corto y reducido para mostrar, filmé los siguientes videos.


Mientras veíamos el agua caminar al lado nuestro, mientras las nubes abrazaban las montañas y la lluvia dibujaba lágrimas en las ventanas, nos ofrecieron de tomar un té y hacer más plácido el camino. La música andina no paró de sonar en un volumen de fondo que hacía que todo sea perfecto.




Un rato después llegábamos a Aguas Calientes. Y mientras esperábamos a ver que sucedía, filmé un poquito del lugar.


Como nadie aparecía salí de la estación y me encontré con una señora que me preguntó si era Claudio. Me dijo que ella nos estaba esperando y que nos llevaría al hostel Antarki (tomen nota y NO VAYAN a este lugar). Le indiqué que teníamos asignado otro pero ella dijo que al estar lleno Karina había resuelto conseguirnos ese...
Al llegar notamos que el pequeño pueblo no tenía muchos lujos; el hostel no era un palacio. No somos exigentes así que entramos y dejamos las cosas.
En el camino la señora nos explicó donde estaba Machu Picchu, de donde salían los buses, el horario al que arrancaban y nos invitó a comer en su restaurante el menú de turistas que era muy económico.
Decidimos ir a comer y probar el menú del lugar.
Debo reconocer que la comida no estaba mal. Afortunadamente se nos indicó que no existe ninguna clase de impuesto que a veces los lugareños gustan de inventar para sacar más dinero, por lo que pagamos lo que decía el menú (creo que eran 15 soles por persona con entrada, plato principal, postre y bebida).
Luego de comer, y con una molesta lluvia cayendo, decidimos tomar una siesta.
Al despertar, salimos a recorrer el lugar.
Como llovia se hizo imposible ir a las agua termales, la atracción del lugar, se recomienda ir temprano ya que mientras la tarde avanza el lugar se llena por la gente que vuelve de Machu Picchu. Así que además de la lluvia, la hora hizo que decidamos recorrer y prepararnos para lo que realmente habíamos ido allí.
Al salir del hostel teníamos un puente y allí hicimos el primer video de Aguas Calientes.


Caminamos las pocas cuadras que forman el pueblo. A los costados del río solo van a ver negocios. No hay ninguna casa, son todos comercios donde van a volverte loco para que compres algo. Es un poco insoportable y molesto.
En el corto camino tomamos las siguientes fotos.


No hay mucho para ver. 
Solo aprovechamos el tiempo para prepararnos para Machu Picchu: compramos repelente para mosquitos (tiene que ser el que venden ahí, un "Off!" de envase verde, el naranja no sirve), barritas de cereal (que estaban vencidas, vean a fecha de caducidad porque no les importa nada con tal de sacarles plata) y optamos por comprar pilotos para el agua, si el día que venía seguía igual al que estábamos pasando, la lluvia caería toda la tarde sobre las ruinas de los Inkas.
En el camino filmamos otro video para contar algunas cosas más:


Volvimos al hostel a dejar las cosas y salimos a cenar bien temprano. Nos íbamos a despertar a las 4 de la mañana así que era mejor dormirse bien temprano.
Cenamos donde almorzamos, el mismo menú de turistas, y regresamos cerca de las 20 para ir a dormir.
Al acostarnos una música a todo volumen invadía los pasillos del hostel.
Me desperté enojado y me vestí para ir a quejarme. Todo bien con la hora pero no era lugar ni volumen para estar molestando a los demás.
Al ir a la recepción veo que el volumen venía del recepcionista, un pobre muchacho que genéticamente estaba bastante fallado, desde lo intelectual hasta lo físico. Le dije de mala forma que apague el volumen y regresé a dormir. Al rato me arrepentí pero me pareció que no correspondía que la persona a cargo del lugar haga eso.
El sueño se apoderó de nosotros y el tiempo comenzó a correr...

A las 4 sonó el reloj. 
La mañana estaba fría y lo único que quería era una buena ducha para despertarme.
Entro al baño y el agua salía congelada. Voy a recepción y no había nadie allí. Investigo y veo que al lado de la habitación había garrafas conectadas a unos termotanques. Comencé a conectar y desconectar. A abrir y cerrar llaves. Apreté todos los botones que me encontré. En ningún momento pude hacerlo funcionar.
Ante el frío que hacía no me quedó otra que ir a Machu Picchu sin bañarme, fastidioso y muy enojado.
Para colmo teníamos que dejar las valijas en la solitaria recepción ya que el hostel era solo por ese día. Nos tendrían los bolsos hasta bajar de la Ciudadela y volver a tomar el tren... No confiaba en nada ni nadie pero no me quedó otra que seguir lo pautado.
Salimos en la oscuridad de un pueblo que dormía y bajamos las 4 cuadras hasta la parada de buses. 
Al llegar nos encontramos con no más de 30/40 turistas que esperaban ir al mismo lugar que nosotros.
Aprovechando que quedaba un poco de tiempo, decidí tomar algo para calmar un poco la bronca del frío, la incomodidad de la falta de la ducha y el hambre que nos atacaba.
Finalmente vino el turno de subir al micro y filmamos un poco de la espectacular subida. Con el audio roto vaya a saber uno porqué.


Al llegar había unas 60 personas esperando entrar. No solo estaban los de adelante de la fila del buses sino que los primeros en llegar fueron aquellos que hicieron el Camino del Inka, cosa que queda pendiente para la próxima visita al lugar ya que hay que ir preparado para hacer un recorrido de 2 o 4 días, según el que uno decida elegir.
En la fila, las declaraciones:


Finalmente entramos y se nos indicó que con el boleto podíamos entrar y salir las veces que queríamos. Pero solo podíamos bajar una sola vez en el bus que nosotros elijamos (sale uno cada 15 minutos y tarda media hora en subir y bajar).
Al entrar uno se encuentra con esto:


Como no vimos lo que queríamos ver de una, tuvimos que andar un camino de escaleras y bastante empinado. Se recomienda hacerlo tranquilo y lento ya que, como verán en el transcurso del relato y los videos, el lugar es AGOTADOR.
Pasamos todo ese tramo y, agitados, conocimos Machu Picchu.


Una vez ahí no queda otra que tomar las postales con el lugar vacío ya que pronto se llenaría de gente recorriéndolo de un lugar a otro.


Eran las 7 de la mañana y teníamos 3 horas hasta que nuestro guía nos encuentre en la puerta. Decidimos dar unas vueltas por ahí para tomar fotos, muchas fotos... pero tranquilos, subo algunas nada más.


Entre vueltas que dimos dentro del lugar y volver a la entrada para ir al baño, el tiempo pasó volando y encontramos al guía. Con él, y un grupo de turistas que nos acompañaban, entramos nuevamente a ver la explicación del lugar.
En ese lapso, filmamos esto:


No voy a explicar cada cosa del lugar, eso creo que corresponde palparlo de primera mano. Es sabido la mayor parte de la cultura Inka y los pequeños detalles no sirve leerlos en un blog, la idea de esto es contagiar, motivar e informar como ir, lo demás se disfruta allí. Es casi como una receta, te tiento con la comida, te digo como se hace, pero la cocinas vos y la comés una vez cocinada.
Solo me limitaré a explicar este video sin mucho sentido. El guía metió su cabeza en una de las ventanitas y habló. Como las rocas contienen cuarzo, el sonido de la voz salió desde la paredes de forma que parecían parlantes. Quisimos repetir el experimento pero no salió.


Seguimos el camino y las explicaciones. Tomando fotos en los niveles y lugares.


El recorrido, de 2 horas, bajo un sol radiante, terminó en Wayna Picchu. Ahora bien, vamos a explicar esto. Machu Picchu tiene 2 montañas: Wayna Picchu (montaña joven, la que está detrás de la postal del lugar) y Machu Picchu (montaña vieja, la que está detrás de la espalda desde donde se toma la postal). Para ir a la montaña joven hay que sacar turno, por internet, antes de viajar, como nosotros no lo hicimos nos tocó la montaña vieja. Para Wayna Picchu se requiere 1/1:30 hs para subir, arriba se toman las fotos y hay que bajar... dicen que es muy empinado y que si uno sufre de vértigo no se recomienda ir. Para la montaña que da nombre al lugar se tarda más de 2 horas en subir y lo mismo en bajar... eso sería una complicación para nosotros...
Al terminar el tour salimos para ir al baño y comer algo antes de ir a la montaña. Como el tiempo de relax duró más de lo pensado llegamos cerca de las 12 hs a la entrada al camino de la montaña vieja, llevándonos la decepción que estaba cerrado ya que a las 11:30 cortaban la entrada por el tiempo que toma ir y volver (un promedio de 4/5 dependiendo lo que uno se quede en la cima a unos 3500 metros de altura).
En el camino filmamos este video que solo serviría como anécdota:


Como no teníamos montaña a la cual subir decidimos ir a la Puerta del Sol y acá la cosa llevaría su tiempo y no sería nada fácil. Las impresiones y explicaciones de la situación se ven reflejadas aquí:


El calor y lo complicado del camino daban sus frutos, pero la vista era un lujo.


Un rato después llegamos. Con mucho calor y agotados, filmamos esto:


Si bien el lugar es todo precipicio, nunca sentí vértigo... salvo hasta este momento donde Pamela se sacó esta foto y la sensación que se iba a caer me marcó durante toda la tarde.


Con el vértigo abrazado a mi cuerpo, hicimos el camino de vuelta. Por suerte se nubló un poco y se hizo más fácil regresar.


Al regresar al punto de inicio, donde se toma la foto postal, nos tomamos más fotos y debatimos que hacer. Aún nos quedaba el Puente del Inka pero una cortina de agua amenazaba arruinar los planes.


Finalmente decidimos ir al Puente. Al llegar a la entrada del camino hay que firmar un libro, el mismo que se debe firmar a la salida... la primera página debe decir "Si muero acá, Machu Picchu S.A. no es responsable de nada..." (?)
¿Porque hacen firmar? Mirá el camino en estas fotos y videos para entenderlo.


Al llegar el camino no es fácil, mi cara de susto en este video lo mostrara:


Luego de eso volvimos por el diminuto camino embarrado por el cual no pasan 2 personas a la vez. Afortunadamente pocos turistas iban hacía allí por lo que en 30 minutos estábamos en el punto de entrada (llevan 20/30 minutos llegar al puente y lo mismo para volver, por eso cuenten una hora si desean ir a verlo).
Al regresar nos sentamos en una terraza a ver la lluvia ser repelida por el poder de nuestros ponchitos.

 
En el descanso filmamos un poquito hablando de las sensaciones y el tiempo que había transcurrido, solo eran las 14 hs.


Como en los viajes anteriores, en algunos videos mostraba una piedra que tomaba para una amiga a la cual le llevo piedras de lugares puntuales del mundo. Aquí la prueba del delito.


Decidimos volver al punto de la postal para tomar las últimas fotos y despedirnos de la siguiente forma... (es importante este video porque si viste todo lo anterior acá te explico porque tenés que venir si o si a Machu Picchu).


Al salir sellamos los pasaportes (el sello está disponible desde las 10 hs en la entrada) y tomamos las últimas fotos con las placas del lugar.



Tomamos el bus para bajar. El aire acondicionado bajó la temperatura corporal del sol y el ejercicio. El plan era ir al hostel y bañarnos.
Al llegar a la base y estar en Aguas Calientes optamos por merendar, no habíamos comido nada y estábamos muertos de hambre. 
Regresamos al hostel y expresé mi queja por la ducha fallida. Me dijeron que podía bañarme pero no pudieron hacer funcionar el agua caliente. Como mi paciencia y mi enojo eran enormes, decidí irme a la mierda.
Al salir del hostel con nuestras valijas, que no sufrieron ninguna violación y estaban donde las dejamos en la recepción, nos ofrecen unos masajes en uno de los tantos negocios que se replican en las calles de Aguas Calientes. Se me enciende la lamparita y le pregunto si es posible tomar una ducha. La chica nos dice que si, que nos dan toalla, jabón y ducha por solo 10 soles cada uno... sin ánimo de negociar, aceptamos y nos dimos una ducha que nos revivió.
Alegres y bañados fuimos a la estación de trenes a esperar el nuestro para volver a Cuzco.
Al subir nos despedimos con el último video:


Al llegar a Ollantaytambo nos subimos a un micro junto con una treintena de turistas. En el camino se largó a llover torrencialmente por lo que tardamos 2 horas en llegar a Cuzco.
Optamos por usar los pilotos que habían repelido la lluvia en Machu Picchu y los usamos para correr las 5 cuadras que nos separaban del hostel.
Al llegar a la puerta vimos una riña entre 2 chicas que cayeron al suelo, agarrándose de los pelos, mojando sus vestido y generando la excitación del público masculino que las rodeaba.
Entramos al hostel y nos fuimos directo a dormir, teníamos hambre pero el sueño era mayor. Al otro día nos deberíamos levantar bien temprano para tomar el vuelo que nos devolvería a Lima... pero eso lo cuento en la próxima Entrada, con el último detalle de la rata inmunda que nos vendió los tours...


1 comentario:

  1. yo tambien quiero hacer la ruta del inca,y choquequirao.
    cuando quieran ir,me gustaria coincidir con ustedes =)

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