Subo. Dejo mi bolso en un hueco sobre la entrada. Me saco las zapatillas y me acomodo mis bebidas, mi comida y mí celular para tirarme a escuchar música.
A los poco minutos entra un pequeño y simpático joven oriental. A diferencia de todos los deformes maleducados que encontramos en el viaje, este entró y me dió la mano. Me pregunta de donde soy y cuando le respondo que soy argentino me dice, alegre y sonriente, con sus ojos entrecerrados detrás de sus pequeños lentes, "¡Oh, Argentina! I like Messi". Ante lo asombroso de encontrarme con un oriental simpático le pregunto de donde es él y me responde "Corea". Intentando sacar charla ante lo inédito de la situación y poder aprender más, le pregunto con mí mejor pronunciación "¿South Corea or North Corea?" El coreanito me mira confuso y perdido. Vuelvo a preguntar si era del norte o del sur con un excelente inglés y seguía sin entenderme. Su inglés no parecía ser el mejor, o tal vez yo no estaba siendo muy claro. Vuelvo a insistir pronunciando lo más marcado posible "¿Vos sos de Corea del Norte o Corea del Sur?" Me hace que no con la cabeza a lo que le digo, en inglés, esperando que me entienda, "no hay problema, olvidate..."
Me acuesto y me pongo a escuchar música. A los pocos minutos siento que me tiran de la manga de la remera. Me saco los auriculares y el coreanito me dice "Oh, i know. South Corea." Instantes después se tiró en su cama que estaba abajo del otro lado a leer un libro.
Pasan los minutos y entra nuestro otro compañero. Un flaco entrados en años, morocho y con pelo y barba canosa.
Saco mis auriculares y le ofrezco una mano al amigo para subir su equipaje al portaequipaje detrás mío por sobre la puerta. Luego de subirlo ofrece su mano para estrecharla en modo de saludo y agradecimiento. Aprovechando la entrada en confianza le pregunto de donde es y me responde que es de la India... instantáneamente sale el coreanito de su cama y, con su alegre sonrisa y su simpática mirada entrecerrada como a quién le diera el sol de frente, dice "¡Oh, India! I like Gandhi." Nunca pude probarlo pero si entraba un alemán era probable que diga "¡Oh, Germany! I like Hitler.", también sería posible un "¡Oh, Uruguay! I like Laport." (?)
Medio tentado por lo divertido de tener un compañero así sigo escuchando música y veo al compañero de la India hablar con alguien afuera y la hace entrar. Era una joven con rasgos indios. el hombre me hace seña, saco mis auriculares y me pregunta si sabía como es la disposición de camas. Le respondo que no y tras contarme que viajaba con su hija y con su esposa llegamos a la conclusión que no existe cabinas mixtas por lo que el hombre tuvo que conformarse con su cama debajo de la mía. Le ofrecí cambiar de cuartos y que esté con su familia pero prefirió no violar las reglas del tren.
Luego de toda esta simpática situación me acosté un rato. Comí el sanguche que me quedaba y, después de lavarme los dientes, me fui a dormir.
El viaje fue tan placentero como el de París a Barcelona con la sola diferencia que la temperatura dentro de la cabina variaba por la calefacción y tuve que estar tapándome y destapándome varias veces.
Al llegar a Granada la mañana estaba fresquita.
Lo primero que hice al bajar del tren fue sacar mí pasaje a Madrid. Cuando la cajera me pide el pasaporte para verificar la tarjeta de crédito ve mi Eurail y me avisa que con el Eurail el pasaje solo me sale 7 Euros y no 63. Le explico que tengo solo 2 viajes más disponibles y tengo un tren nocturno de Madrid a París y luego otro tren de París a Frankfurt (que al final no sería así, dándome otra pequeña anécdota de viaje) y la cajera entiende rápidamente que sacar el pasaje solo iba a ser más barato.
Con el ticket guardado salgo dela estación y reviso la información para llegar al hostel. Apenas salgo veo al hombre de la India, con su familia, subiendo a un taxi, mirándome y buscando hacerme señas, posiblemente invitándome a ir con ellos y acercarme a algún lado. Evitando el compromiso me hice el boludo y seguí camino, quería hacer mi aventura en solitario y según la instrucciones... pero la cosa se complicaría un poquito. Eran las 7 y algo de la mañana, el sol aún no había salido del todo y una refrescante luz matinal adornaba el lugar. Fui a las paradas de colectivo preguntando por el MicroBus número 3 con parada en El Paseo de los Tristes, todos eran viajantes por lo que ninguno sabía con precisión donde era. Pregunté a un conductor de colectivo y no supo indicarme. Entones caminé y seguí preguntando hasta que un hombre supo decirme con precisión donde tomarlo. Al llegar al lugar veo que se va un MicroBus, que son pequeñas camionetas, número 3 irse. Por lo menos sabía que era ahí. Espero un rato mientras las personas iniciaban su día en la ciudad, aunque era un Domingo por lo que eñl ajetreo era mucho menos que el de los días laborales.
Finalmente aparece un MicroBus número 3 y al preguntar por la parada de El Paseo de los Triste me dice "es el que va al otro lado, si subes tienes que esperar a que de toda la vuelta... o puede tomar ese que viene allá..." Del lado de enfrente veo acercarse a la para el MicroBus número 3 que perdí cuando encontré el lugar. Entre a correr con mochilas en mano y lo alcancé justo. Subí y anuncié mi parada.
El pequeño transporte comenzó a ir por calles bastante amplias que parecían ser céntricas y comenzó a meterse en calles extremadamente angostas que iban en subida. Al llegar a una especie de borde apareció en su plenitud La Sierra Nevada. Embobado con el paísaje no atiné siquiera a sacar la cámara, las callecitas de las ciudad iban encantándome y dentro de mí crecía esa sensación que este lugar me iría enamorando de a poco.
Llego a mí parada y lo primero que veo es La Alhambra desde El Paseo de los Tristes. El sol ya había abandonado su reposo en el horizonte y me regaló esta hermosa foto.
Las indicaciones decían que mirando a La Alhambra desde El Paseo de los Tristes, tenía que ir 50 metros a la derecha para encontrar la calle del hostel. Caminé una cuadra calculando que cada cuadra tendría 50 metros ya que eran mucho más pequeñas que las nuestras, pero esa no era mí calle. Pensé que tal vez medían 25 metros por lo que hice 2 cuadras con el mismo resultado fallido. Entonces volví sobre mis pasos y probé yendo a la izquierda una, dos, tres y hasta 4 cuadras, donde terminaba la calle, teniendo el mismo resultado negativo. Un hombre pasa corriendo y lo interrumpo para consultar y me responde "ni puta idea macho, pero debería ser una de esas", señalando para atrás. Entonces camino y camino sin encontrar mí calle. Hasta que vuelvo sobre mis pasos y veo un cartel del hostel del otro lado de la pared. Justo esa calle sno tenía nombre así que me metí y finalmente lo encontré.
Al llegar la misma situación de siempre, la habitación estaría disponible para el mediodía.
Dejé el bolso en el cuarto de equipaje y con un mapa en mano salí a hacer tiempo. Ni bien salí filmé este video compartiendo mis sensaciones.
De ahí decidí que lo primero sería desayunar ya que tenía hambre y desde la noche anterior que no comía nada.
En el camino a un bar fui sacando estas fotos.
La última foto no tenía datos precisos sobre que trataba pero me llamó la atención la imagen representada. Horas después, por un comentario en el facebook al subir las fotos, sabría que era particular y volvería a fotografiarla por cada uno de sus lados.
Desayuné en un bar de por ahí un buen licuado con una medialuna con jamón y queso. Con combustible seguí el camino.
En el camino comencé a meterme en diferentes calles y me encontré con estas cosas.
En el recorrido iba pasando por los distintos barrios y encontrándome con las diferentes influencias árabes, judías, católicas y musulmanas. El lugar es una verdadera locura desde la arquitectura. Las calles son pequeños pasadizos con un encanto cautivador.
También filmé algunas calles de la ciudad.
Dando vueltas derivé en la imponente Catedral de Granda.
De regreso al hostel esperando tener mi habitación lista para una ducha y seguir camino, me encontré con estas escaleras que representaban el espíritu de la ciudad.
Al llegar al hostel mí habitación aún no estaba disponible así que me senté en el lobby a conectarme a internet y anunciar que aún seguía vivo. No dejé pasar la oportunidad de mostrar el encanto del lugar donde estaba reposando.
Luego de un rato me avisan que mí habitación estaba lista. Busco mí equipaje y subo con una toalla para dejar mis cosas y ducharme. Al sacar la tarjeta para pasarla por el lector y poder entrar, sale una chica tapada solamente con una toalla. Saludo y entro. Al entrar veo a un gordo levantarse en boxer... lo único que me faltaba era tener una pareja en la habitación siendo mis únicos dos compañeros. Saludo al compañero y al regresar la chica voy rápidamente al baño.
Tras ducharme al volver a la habitación veo que el pibe no estaba y la chica se estaba terminando de cambiar y armar el bolso. Le pregunto de donde era y me contesta que de Canadá, que estaba recorriendo el sur de España porque su profesora de baile le recomendó que vaya a aprender sobre flamenco. Le pregunto por el que creía su novio y me dice que ella estaba sola que no conocía al chico pero que era un poco extraño...
Cuando terminé de cambiarme me despedí de mi compañera de cuarto y emprendí mi camino.
Al pasar por la recepción pregunto para entrar en La Alhambra y me dicen que siendo domingo era muy difícil entrar a esa hora ya que hay gente que va a las 5 de la mañana buscando conseguir una entrada. Me dijeron que las entradas conviene reservarlas en internet con semanas de anticipación o que debería probar suerte al otro día bien temprano. Un poco decepcionado salí en busca de ver la forma de ingresar.
Mientras subía al lugar en cuestión tomé estas fotos.
En el camino me encontré con una familia de españoles que me comentaba que no pudieron ingresar ya que se agotaron los tickets. Decidí volver al hostel por el llamado de la naturaleza y planear que hacer. Como se hacía el mediodía y sabía de las cuevas de gitanos en el Sacromonte opté por hacer ese camino y ya sacarmelo de encima, dedicaría el segundo día de lleno a La Alhambra.
Inicié el recorrido por el Sacromonte, el cual era todo en subida. Dejo algunas imágenes del lugar y las vistas que hay.
El calor era abrasador y el camino iba en subida. En el trayecto había familias comiendo humeantes paellas en las puertas de sus casas, con el sol pegándoles en la nuca. El olor de la infinidad de flores se fusionaba con el canto gitano de los residentes del Monte Sagrado. Era una situación mística que me iba atrapando y generando suspiros.
Llegado un momento me quedé sin camino y me perdí, no dejé pasar la oportunidad de registrarlo en video por si desaparecía (?)
El cansacio físico, sumado al hambre y el calor, me hicieron desistir de la caminata. El ruido del cascabel de las serpientes al costado del camino tampoco me alentaban a seguir esa solitaria marcha.
Mientras descendía por el camino veo a 2 perros gruñendo y peleando sobre 2 patas de forma tal que parecían estar agarrándose del cuello. Saco la cámara rápidamente sin poder llegar a tomar bien esa imagen, pero quedó un video gracioso de perros en celo peleando y persiguiendo a una perra, con un personaje bastante particular tratando de seguirles el ritmo a los demás.
Regresé a la zona del hostel y fui en busca de comida. Volví a la Catedral en busca de Azafrán para llevarle de regalo a mí mamá metiéndome en lugares donde la mezcla de olores de diferentes especias hacía que se limpien mis pulmones y mi alma. Obtuve mucha información sobre como comprar Azafrán por medio de un viejo muy simpático, como no tenía demasiado efectivo encima lo dejé para el otro día.
Mientras descendía por el camino veo a 2 perros gruñendo y peleando sobre 2 patas de forma tal que parecían estar agarrándose del cuello. Saco la cámara rápidamente sin poder llegar a tomar bien esa imagen, pero quedó un video gracioso de perros en celo peleando y persiguiendo a una perra, con un personaje bastante particular tratando de seguirles el ritmo a los demás.
Regresé a la zona del hostel y fui en busca de comida. Volví a la Catedral en busca de Azafrán para llevarle de regalo a mí mamá metiéndome en lugares donde la mezcla de olores de diferentes especias hacía que se limpien mis pulmones y mi alma. Obtuve mucha información sobre como comprar Azafrán por medio de un viejo muy simpático, como no tenía demasiado efectivo encima lo dejé para el otro día.
En la Catedral filmé este video.
Regresé al hostel a comer mientras editaba y subía las fotos. Como dije, al instante una persona comenta la foto de esa estatua particular preguntando si esa era la de Colón. Al mirar la hora veo que eran casi las 21, el tiempo había pasado volando y nunca supe cuantas horas estuve caminando por el Sacromonte. Al salir del hostel veo que aún seguía habiendo sol.
"Eran las 21 hs en punto"
Y al llegar a la estatua comprobé que era la representación del punto que dió inicio al saqueo, tortura y matanza de nuestra identidad y cultura latinoamericana.
Dí unas vueltas por ahí mientras anochecía. Como solo había almorzado/merendado un sanguche, opté por sentarme a comer en un restaurante en El Paseo de los Tristes. Con unas ricas tapas de entrada y un buen plato de pastas a la carbonara decidí irme a dormir ya que al otro día iniciaría muy temprano el recorrido. En los metros que me separaban del hostel tomé estas fotos de La Alhambra y El Paseo de los Tristes de noche.
Al llegar a la habitación me encontré solo con mí compañero de cuarto notando que la chica de Canadá nos había abandonado. Le pregunto al pibe de donde era y con su voz grave y adormecida me dice que de "América" a lo que respondo que yo también lo era... notando mi acento me dice que el era de California y yo le aclaré que de Argentina. Mientras hablabamos, o intentaba entenderle el cerrado acento yanqui el pibe tomaba pastillas de un frasco... me dijo que se iba a conectar a internet y volvía. Yo aproveché la situación para acostarme y evitar la charla con el extraño compañero de cuarto.
Al día siguiente me levanto a las 5:45 de la mañana. Me doy una ducha, me cambio y bajo para tomarme un té que era lo único para desayunar ya que para lo otro había que pagar y los del hostel me recomendaron que no valía la pena ya que era café y cereales, nada más.
Salí en la fría madrugada y emprendí camino a La Alhambra. Apenas salí a El Paseo de los Tristes filmé este video.
Al llegar a la cola veo unas 20 personas esperando. Ocupé mi lugar y procedí a esperar a que abran el lugar.
Mientras estaba en la cola una chica adelante mío hablaba con un marcado acento argentino. Estaba acompañada por una chica con un acento diferente y un chico que intentaba hablar español. Pasados unos minutos, aburrido y con frío, me sumo a la charla. La chica en cuestión se llamaba Roxana y era de la plata, estaba acompañada por Mary de Venezuela que tenía una mezcla centroaméricana y española en su acento y por Christopher un inglés entrado en años que estaba viviendo en España para aprender español.
Estuvimos charlando, hablando de viajes, tomamos un café con leche como desayuno y finalmente abrió el lugar. Decidimos ir todos juntos, de paso tendría a alguien que me saque fotos ya que en Barcelona no llego a 10 fotos en las que aparecía.
Ya de entrada el lugar nos impactó. El turno que se saca es para el Palacio de Carlos V y tiene un horario exclusivo, el nuestro era cerca de las 10:15 por lo que teníamos tiempo de sobra para recorrer bien el lugar hasta ir al Palacio.
En el camino tomé muchísimas fotos, el lugar es increíble. Pero dejo solo algunas de las tantas que tomé y me tomaron.
Salí en la fría madrugada y emprendí camino a La Alhambra. Apenas salí a El Paseo de los Tristes filmé este video.
Mientras estaba en la cola una chica adelante mío hablaba con un marcado acento argentino. Estaba acompañada por una chica con un acento diferente y un chico que intentaba hablar español. Pasados unos minutos, aburrido y con frío, me sumo a la charla. La chica en cuestión se llamaba Roxana y era de la plata, estaba acompañada por Mary de Venezuela que tenía una mezcla centroaméricana y española en su acento y por Christopher un inglés entrado en años que estaba viviendo en España para aprender español.
Estuvimos charlando, hablando de viajes, tomamos un café con leche como desayuno y finalmente abrió el lugar. Decidimos ir todos juntos, de paso tendría a alguien que me saque fotos ya que en Barcelona no llego a 10 fotos en las que aparecía.
Ya de entrada el lugar nos impactó. El turno que se saca es para el Palacio de Carlos V y tiene un horario exclusivo, el nuestro era cerca de las 10:15 por lo que teníamos tiempo de sobra para recorrer bien el lugar hasta ir al Palacio.
En el camino tomé muchísimas fotos, el lugar es increíble. Pero dejo solo algunas de las tantas que tomé y me tomaron.
Finalmente llegó la hora que esperábamos y entramos al Palacio de Carlos V. El lugar es impresionante, los techos y las paredes de cada una de las habitaciones están realizados con unos detalles increíbles. Saqué cientos de fotos, pero dejo solo algunas para dar una pequeña muestra de lo que es el Palacio.
Quedan muchas fotos más pero si quieren verlas pueden fijarse en mí facebook.
Salimos de ahí y terminamos de recorrer La Alhambra. Estuve hablando un montón con las personas que había conocido y decidimos ir a comer juntos. Al bajar la idea era ir a uno de los restaurantes de El Paseo de los Tristes, pero tomamos un camino diferente y terminamos saliendo por otro lado. En el camino buscamos un lugar para comer y terminamos en un restaurante que ofrecía un menú económico donde incluía entrada, paella, postre y una bebida por menos de 10 Euros. Nos sentamos y comimos. La paella estaba ESPECTACULAR.
Con el estómago lleno acompañé a las 2 chicas que estaban juntas en un hotel. El inglés no tenía hotel y planeó quedarse un día más por lo que entró con las chicas y ver si conseguía una habitación. Yo esperé en un banco bajo el sol donde me tiré una siestita de 10 minutos.
Cuando salieron tenían que ir a sacar pasajes. Roxana, la argentina, tenía que sacar para ir a Málaga en 2 días y Mary debería volver a su casa que no recuerdo en que parte de España estaba. Christopher sacaría pasaje a otra parte del sur de España que ya no recuerdo. A fin de cuentas lo que hicimos fue ir a la Terminal de Micros/Autobuses de Granada. De esa forma pude recorrer un poco más de la ciudad.
Cuando sacaron los pasajes nos fuimos y pasamos por la Catedral. Allí compré azafrán para mi mamá y mis compañeros compraron otras cosas. Paramos a merendar y les comenté que aún no había ido al parador San Nicolás. De común acuerdo emprendimos rumbo a ese lugar.
A medida que avanzábamos (y subíamos) ibamos teníendo mejores vistas de la ciudad.
Al llegar al Mirador, filmé este video presentando a mis compañeros por ese día.
Obviamente también hubo tiempo para algunas fotos.
"Mis compañeros de aventuras en aquel día"
Dejamos el parador y emprendimos la bajada. En el camino nos encontramos con la vista de este hermoso atardecer sobre la ciudad.
Al bajar el amigo inglés, Christopher, nos abandonó por el cansancio. Nos saludamos e intercambiamos mails para enviarnos las fotos.
Seguí camino con mis 2 amigas mientras se hacía de noche y las luces de la ciudad empezaban a tomar protagonismo.
Tras caminar un largo trecho llegamos a El Paseo de los Tristes donde cenamos juntos. Finalmente, ya siendo cerca de las 23 decidí irme a dormir y a armar mi bolso, al otro día debería tomar el tren a Madrid cerca de las 8 de la mañana y necesitaba dormir.
Me despedí de mís nuevas amigas agradeciéndoles la compañía de aquel día.
Entré al hostel y me encontré con mi extraño compañero de cuarto con el que intercambié palabras mientras seguía tomando pastillas... en un momento me pregunta si tengo novia y amigos, le digo que sí y el me responde que no tiene y balbucea algo que no entendí y se fue. Impresionado decidí acostarme antes que vuelva ya que además de ser extraño noté que tenía 3 valijas, una pequeña y dos enormes... con un poco de imaginación pensé que tal vez escapó de su país luego de asesinar a toda su familia (?)
"¿Era necesario tanto equiipaje para pasear por Europa? No, a menos que lleves partes de cuerpos de familiares para tenerlos cerca" (?)
Al otro día me levanté temprano y tras una ducha tomé mis cosas y abandoné el hostel. En el camino fui a tomar el colectivo con uno de los chicos que trabajaba en el lugar y me preguntaba mucho de Argentina ya que, como me diría al final, él desde chico es un apasionado por nuestro país.
Me despedí del simpático español instándolo que no dude ni un segundo el poder ir a Argentina y recorrerla lo máximo posible.
Al llegar a la estación me subí a mí tren.
Siempre arranco los relatos con el tren empezando su recorrido, pero termino este contando que cuando el tren empezó su carrera hacia Madrid, tal vez por mezcla de extrañar mucho a mí familia, mí novia y mis amigos, el cansacio físico y mental, y recordar lo bien que la pasé en aquel lugar, derrame lágrimas por Granada jurándome que algún día volvería a aquel lugar, el lugar que más me gustó de todos los que fuí en este viaje.



















































































