jueves, 24 de octubre de 2013

Día 6/7 - Aguas Calientes - Machu Picchu

Y aquí viene lo mejor de Perú... aunque previo a eso pasamos un día fatal que comenzó así:
Nos levantamos bien temprano en Cuzco.
Luego de desayuno nos pasó a buscar Karina - la chica que nombré en la entrada anterior en la llegada a Cuzco -. Ella nos llevó en un taxi hasta una especie de terminal de otros taxis y combis. Desde el primero momento nos quiso sacar de encima.
En el camino, en una lluviosa mañana, nos explicó que en Aguas Calientes nos iban a buscar del hostel X (no recuerdo el nombre) y que nos llevarían al mismo. Luego, al otro día, deberíamos ir temprano a tomar el bus a Machu Picchu y entrar al lugar. A las 10 de la mañana nuestro guía de la agencia nos buscaría en la entrada para hacer el recorrido. Todo esto con los tickets y comprobantes pertinentes.
Primero nos hizo subir a una combi.
Metimos los bolsos y nos sentamos, siendo los únicos pasajeros del vehículo.
Notamos que Karina se ponía nerviosa; el tiempo corría y no faltaba mucho para que el tren salga.
Nosotros no teníamos idea de a donde íbamos y que pasaba.
Comienza a discutir con el del la combi y nos hace bajar. Tomamos los pesados bolsos y bajo la lluvia que caía comienza a hablar con un taxista.
El taxista toma nuestros bolsos de prepo para meterlos en el baúl de su auto y se trenza en una discusión con un colega. Ambos comienzan a tirarle precios a Karina para ver donde nos tiraba a nosotros.
La chica arregla con el que tomó nuestros bolsos y a partir de ahí se escapó como una verdadera rata inmunda... y lo peor solo acaba de comenzar.
Al subir al taxi notamos que había gente: un taxi compartido. Eso no era un problema pero nuestros compañeros de viaje dejaban mucho que desear.
Por empezar el auto tenía un olor a pata horrible. Perfecto, no puedo ser tan quisquilloso pero el sujeto que estaba a mi lado, de la ventana izquierda, tenía un aliento que podría haber derretido una barra de adamiantum con solo soplar aire de su boca.
En el asiento delantero había una chica que no paraba de hablar por teléfono. Por la conversación parecía que un pariente tuvo un accidente y ella iba a verlo. Al lugar al que iba se desviaba de nuestro rumbo.
Con el tiempo corriendo salimos rumbo a vaya saber uno donde.
El sujeto arrancó y la lluvia comenzó a ponerse más fuerte.
Los olores de mi compañero eran insoportables y no podíamos bajar la ventana.
La chica se ponía insoportable y comenzó a discutir con el chofer. Ella iba a Chincheros y el costo del viaje, según el chofer, era de 12 soles. Ella alegaba que el viaje sale 10 y que no podía cobrarle más porque ella tenía una emergencia... esa discusión nos acompañó toda la hora. La rata inmunda de la mina quería ahorrarse 2 soles y el chofer intentaba explicarle que debería pagarlo él si ella no se hacía cargo.
La cosa se puso realmente fea cuando entramos en el camino de montaña. La copiosa lluvia golpeteaba el parabrisas y una fuerte neblina pintaba una blanca pared sobre el camino lleno de curvas y camiones. El conductor, muy poco docto en las leyes de tránsito, pasaba camiones en las curvas de piso patinoso y poca visibilidad.
No les puedo explicar los nervios que pasé, fue una de las peores experiencias en viajes.
Llegamos a Chincheros y bajó la chica, pagando sus 10 soles.
Nos indicaron que pronto llegaríamos a Ollantaytambo donde debíamos tomar el tren.
Ahí caímos en cuenta que en el tour de día anterior, en ese mismo lugar, varios compañeros bajaron para ir a Machu Picchu.
Finalmente llegamos a la estación y filmábamos estas impresiones:


Ahora bien, antes de seguir, voy a aclarar la función del tren y porque nos llevaron ahí. El tren que va a Machu Picchu (o Aguas Calientes, puntualmente) sale desde Cuzco. Ese tren tarda 4 horas en llegar a destino, ¿vale la pena viajar 4 horas? Eso depende de cada uno, el paísaje es IMPRESIONANTE (lo verán en los siguientes videos) pero tomándolo desde Ollantaytambo solo es una hora de viaje. Es decir, si se toman un taxi o una combi desde Cuzco, tardando una 1/1:30 hs hasta Ollantaytambo, se ahorran mucho tiempo.
En la estación pasamos con nuestros tickets impresos y nuestros pasaportes.
Allí la cosa se ponía agradable, el lugar es muy limpio, se puede tomar algo y la espera viene acompañada con música.


Tomamos un té para relajar las tensiones del viaje en auto e investigamos la estación, viendo el tren que nos llevaría a destino.





Nuestro tren llegó y con os lugares asignados nos sentamos a disfrutar de un recorrido verdaderamente hermoso. Como las fotos me parecían algo muy corto y reducido para mostrar, filmé los siguientes videos.


Mientras veíamos el agua caminar al lado nuestro, mientras las nubes abrazaban las montañas y la lluvia dibujaba lágrimas en las ventanas, nos ofrecieron de tomar un té y hacer más plácido el camino. La música andina no paró de sonar en un volumen de fondo que hacía que todo sea perfecto.




Un rato después llegábamos a Aguas Calientes. Y mientras esperábamos a ver que sucedía, filmé un poquito del lugar.


Como nadie aparecía salí de la estación y me encontré con una señora que me preguntó si era Claudio. Me dijo que ella nos estaba esperando y que nos llevaría al hostel Antarki (tomen nota y NO VAYAN a este lugar). Le indiqué que teníamos asignado otro pero ella dijo que al estar lleno Karina había resuelto conseguirnos ese...
Al llegar notamos que el pequeño pueblo no tenía muchos lujos; el hostel no era un palacio. No somos exigentes así que entramos y dejamos las cosas.
En el camino la señora nos explicó donde estaba Machu Picchu, de donde salían los buses, el horario al que arrancaban y nos invitó a comer en su restaurante el menú de turistas que era muy económico.
Decidimos ir a comer y probar el menú del lugar.
Debo reconocer que la comida no estaba mal. Afortunadamente se nos indicó que no existe ninguna clase de impuesto que a veces los lugareños gustan de inventar para sacar más dinero, por lo que pagamos lo que decía el menú (creo que eran 15 soles por persona con entrada, plato principal, postre y bebida).
Luego de comer, y con una molesta lluvia cayendo, decidimos tomar una siesta.
Al despertar, salimos a recorrer el lugar.
Como llovia se hizo imposible ir a las agua termales, la atracción del lugar, se recomienda ir temprano ya que mientras la tarde avanza el lugar se llena por la gente que vuelve de Machu Picchu. Así que además de la lluvia, la hora hizo que decidamos recorrer y prepararnos para lo que realmente habíamos ido allí.
Al salir del hostel teníamos un puente y allí hicimos el primer video de Aguas Calientes.


Caminamos las pocas cuadras que forman el pueblo. A los costados del río solo van a ver negocios. No hay ninguna casa, son todos comercios donde van a volverte loco para que compres algo. Es un poco insoportable y molesto.
En el corto camino tomamos las siguientes fotos.


No hay mucho para ver. 
Solo aprovechamos el tiempo para prepararnos para Machu Picchu: compramos repelente para mosquitos (tiene que ser el que venden ahí, un "Off!" de envase verde, el naranja no sirve), barritas de cereal (que estaban vencidas, vean a fecha de caducidad porque no les importa nada con tal de sacarles plata) y optamos por comprar pilotos para el agua, si el día que venía seguía igual al que estábamos pasando, la lluvia caería toda la tarde sobre las ruinas de los Inkas.
En el camino filmamos otro video para contar algunas cosas más:


Volvimos al hostel a dejar las cosas y salimos a cenar bien temprano. Nos íbamos a despertar a las 4 de la mañana así que era mejor dormirse bien temprano.
Cenamos donde almorzamos, el mismo menú de turistas, y regresamos cerca de las 20 para ir a dormir.
Al acostarnos una música a todo volumen invadía los pasillos del hostel.
Me desperté enojado y me vestí para ir a quejarme. Todo bien con la hora pero no era lugar ni volumen para estar molestando a los demás.
Al ir a la recepción veo que el volumen venía del recepcionista, un pobre muchacho que genéticamente estaba bastante fallado, desde lo intelectual hasta lo físico. Le dije de mala forma que apague el volumen y regresé a dormir. Al rato me arrepentí pero me pareció que no correspondía que la persona a cargo del lugar haga eso.
El sueño se apoderó de nosotros y el tiempo comenzó a correr...

A las 4 sonó el reloj. 
La mañana estaba fría y lo único que quería era una buena ducha para despertarme.
Entro al baño y el agua salía congelada. Voy a recepción y no había nadie allí. Investigo y veo que al lado de la habitación había garrafas conectadas a unos termotanques. Comencé a conectar y desconectar. A abrir y cerrar llaves. Apreté todos los botones que me encontré. En ningún momento pude hacerlo funcionar.
Ante el frío que hacía no me quedó otra que ir a Machu Picchu sin bañarme, fastidioso y muy enojado.
Para colmo teníamos que dejar las valijas en la solitaria recepción ya que el hostel era solo por ese día. Nos tendrían los bolsos hasta bajar de la Ciudadela y volver a tomar el tren... No confiaba en nada ni nadie pero no me quedó otra que seguir lo pautado.
Salimos en la oscuridad de un pueblo que dormía y bajamos las 4 cuadras hasta la parada de buses. 
Al llegar nos encontramos con no más de 30/40 turistas que esperaban ir al mismo lugar que nosotros.
Aprovechando que quedaba un poco de tiempo, decidí tomar algo para calmar un poco la bronca del frío, la incomodidad de la falta de la ducha y el hambre que nos atacaba.
Finalmente vino el turno de subir al micro y filmamos un poco de la espectacular subida. Con el audio roto vaya a saber uno porqué.


Al llegar había unas 60 personas esperando entrar. No solo estaban los de adelante de la fila del buses sino que los primeros en llegar fueron aquellos que hicieron el Camino del Inka, cosa que queda pendiente para la próxima visita al lugar ya que hay que ir preparado para hacer un recorrido de 2 o 4 días, según el que uno decida elegir.
En la fila, las declaraciones:


Finalmente entramos y se nos indicó que con el boleto podíamos entrar y salir las veces que queríamos. Pero solo podíamos bajar una sola vez en el bus que nosotros elijamos (sale uno cada 15 minutos y tarda media hora en subir y bajar).
Al entrar uno se encuentra con esto:


Como no vimos lo que queríamos ver de una, tuvimos que andar un camino de escaleras y bastante empinado. Se recomienda hacerlo tranquilo y lento ya que, como verán en el transcurso del relato y los videos, el lugar es AGOTADOR.
Pasamos todo ese tramo y, agitados, conocimos Machu Picchu.


Una vez ahí no queda otra que tomar las postales con el lugar vacío ya que pronto se llenaría de gente recorriéndolo de un lugar a otro.


Eran las 7 de la mañana y teníamos 3 horas hasta que nuestro guía nos encuentre en la puerta. Decidimos dar unas vueltas por ahí para tomar fotos, muchas fotos... pero tranquilos, subo algunas nada más.


Entre vueltas que dimos dentro del lugar y volver a la entrada para ir al baño, el tiempo pasó volando y encontramos al guía. Con él, y un grupo de turistas que nos acompañaban, entramos nuevamente a ver la explicación del lugar.
En ese lapso, filmamos esto:


No voy a explicar cada cosa del lugar, eso creo que corresponde palparlo de primera mano. Es sabido la mayor parte de la cultura Inka y los pequeños detalles no sirve leerlos en un blog, la idea de esto es contagiar, motivar e informar como ir, lo demás se disfruta allí. Es casi como una receta, te tiento con la comida, te digo como se hace, pero la cocinas vos y la comés una vez cocinada.
Solo me limitaré a explicar este video sin mucho sentido. El guía metió su cabeza en una de las ventanitas y habló. Como las rocas contienen cuarzo, el sonido de la voz salió desde la paredes de forma que parecían parlantes. Quisimos repetir el experimento pero no salió.


Seguimos el camino y las explicaciones. Tomando fotos en los niveles y lugares.


El recorrido, de 2 horas, bajo un sol radiante, terminó en Wayna Picchu. Ahora bien, vamos a explicar esto. Machu Picchu tiene 2 montañas: Wayna Picchu (montaña joven, la que está detrás de la postal del lugar) y Machu Picchu (montaña vieja, la que está detrás de la espalda desde donde se toma la postal). Para ir a la montaña joven hay que sacar turno, por internet, antes de viajar, como nosotros no lo hicimos nos tocó la montaña vieja. Para Wayna Picchu se requiere 1/1:30 hs para subir, arriba se toman las fotos y hay que bajar... dicen que es muy empinado y que si uno sufre de vértigo no se recomienda ir. Para la montaña que da nombre al lugar se tarda más de 2 horas en subir y lo mismo en bajar... eso sería una complicación para nosotros...
Al terminar el tour salimos para ir al baño y comer algo antes de ir a la montaña. Como el tiempo de relax duró más de lo pensado llegamos cerca de las 12 hs a la entrada al camino de la montaña vieja, llevándonos la decepción que estaba cerrado ya que a las 11:30 cortaban la entrada por el tiempo que toma ir y volver (un promedio de 4/5 dependiendo lo que uno se quede en la cima a unos 3500 metros de altura).
En el camino filmamos este video que solo serviría como anécdota:


Como no teníamos montaña a la cual subir decidimos ir a la Puerta del Sol y acá la cosa llevaría su tiempo y no sería nada fácil. Las impresiones y explicaciones de la situación se ven reflejadas aquí:


El calor y lo complicado del camino daban sus frutos, pero la vista era un lujo.


Un rato después llegamos. Con mucho calor y agotados, filmamos esto:


Si bien el lugar es todo precipicio, nunca sentí vértigo... salvo hasta este momento donde Pamela se sacó esta foto y la sensación que se iba a caer me marcó durante toda la tarde.


Con el vértigo abrazado a mi cuerpo, hicimos el camino de vuelta. Por suerte se nubló un poco y se hizo más fácil regresar.


Al regresar al punto de inicio, donde se toma la foto postal, nos tomamos más fotos y debatimos que hacer. Aún nos quedaba el Puente del Inka pero una cortina de agua amenazaba arruinar los planes.


Finalmente decidimos ir al Puente. Al llegar a la entrada del camino hay que firmar un libro, el mismo que se debe firmar a la salida... la primera página debe decir "Si muero acá, Machu Picchu S.A. no es responsable de nada..." (?)
¿Porque hacen firmar? Mirá el camino en estas fotos y videos para entenderlo.


Al llegar el camino no es fácil, mi cara de susto en este video lo mostrara:


Luego de eso volvimos por el diminuto camino embarrado por el cual no pasan 2 personas a la vez. Afortunadamente pocos turistas iban hacía allí por lo que en 30 minutos estábamos en el punto de entrada (llevan 20/30 minutos llegar al puente y lo mismo para volver, por eso cuenten una hora si desean ir a verlo).
Al regresar nos sentamos en una terraza a ver la lluvia ser repelida por el poder de nuestros ponchitos.

 
En el descanso filmamos un poquito hablando de las sensaciones y el tiempo que había transcurrido, solo eran las 14 hs.


Como en los viajes anteriores, en algunos videos mostraba una piedra que tomaba para una amiga a la cual le llevo piedras de lugares puntuales del mundo. Aquí la prueba del delito.


Decidimos volver al punto de la postal para tomar las últimas fotos y despedirnos de la siguiente forma... (es importante este video porque si viste todo lo anterior acá te explico porque tenés que venir si o si a Machu Picchu).


Al salir sellamos los pasaportes (el sello está disponible desde las 10 hs en la entrada) y tomamos las últimas fotos con las placas del lugar.



Tomamos el bus para bajar. El aire acondicionado bajó la temperatura corporal del sol y el ejercicio. El plan era ir al hostel y bañarnos.
Al llegar a la base y estar en Aguas Calientes optamos por merendar, no habíamos comido nada y estábamos muertos de hambre. 
Regresamos al hostel y expresé mi queja por la ducha fallida. Me dijeron que podía bañarme pero no pudieron hacer funcionar el agua caliente. Como mi paciencia y mi enojo eran enormes, decidí irme a la mierda.
Al salir del hostel con nuestras valijas, que no sufrieron ninguna violación y estaban donde las dejamos en la recepción, nos ofrecen unos masajes en uno de los tantos negocios que se replican en las calles de Aguas Calientes. Se me enciende la lamparita y le pregunto si es posible tomar una ducha. La chica nos dice que si, que nos dan toalla, jabón y ducha por solo 10 soles cada uno... sin ánimo de negociar, aceptamos y nos dimos una ducha que nos revivió.
Alegres y bañados fuimos a la estación de trenes a esperar el nuestro para volver a Cuzco.
Al subir nos despedimos con el último video:


Al llegar a Ollantaytambo nos subimos a un micro junto con una treintena de turistas. En el camino se largó a llover torrencialmente por lo que tardamos 2 horas en llegar a Cuzco.
Optamos por usar los pilotos que habían repelido la lluvia en Machu Picchu y los usamos para correr las 5 cuadras que nos separaban del hostel.
Al llegar a la puerta vimos una riña entre 2 chicas que cayeron al suelo, agarrándose de los pelos, mojando sus vestido y generando la excitación del público masculino que las rodeaba.
Entramos al hostel y nos fuimos directo a dormir, teníamos hambre pero el sueño era mayor. Al otro día nos deberíamos levantar bien temprano para tomar el vuelo que nos devolvería a Lima... pero eso lo cuento en la próxima Entrada, con el último detalle de la rata inmunda que nos vendió los tours...


lunes, 21 de octubre de 2013

Día 3/5 - Cuzco

Voy a separar Cuzco de Machu Picchu para hacerlo más corto cada uno y poder explicar paso a paso.
Abandonamos Lima en una mañana gris. Llegamos al Aeropuerto con tiempo de sobra por lo que decidimos comer algo en un Dunkin Donuts.





Esperamos en la pequeña terminal de vuelos internos y llegó la hora de subir al vuelo de Peruvians.
El viaje fue corto pero uno de los peores que tuvimos. Hubo muchísima tubulencia y el avión estuvo a punto de ir a Arequipa porque no podía bajar en Cuzco a causa de las condiciones climáticas. Más allá de lo feo de la tubulencia, el viaje fue hermoso por estas vistas:


Finalmente aterrizamos y contábamos las primeras impresiones de un vuelo un tanto complicado.


En el Aeropuerto nos esperaba Cintia Karina Huamán Choque, dejo su nombre por si alguna vez da la casualidad que a alguien le toca esta misma persona. Habíamos llamado al Hostel Wasichay desde Lima ya que decían que si nos anunciábamos nos recogerían en el Aeropuerto de Cuzco de forma gratuita. Esta chica nos indicó donde buscar las maletas y dijo que nos iba a llevar al Hostel. En el camino nos ofrece servicios de tours, incluído Machu Picchu. Ya que fuimos sin nada, y coincidían los días para hacer determinados tours, le dije que aceptaba todo sin problemas. 
La chica nos llevó al Hostel y nos fue indicando cosas de la Ciudad y como combatir la altura. También nos dijo que el último día nos llevaría al Aeropuerto, así como nos vendría a buscar en cada uno de los torus y para irnos a Machu Picchu.
Todo bien por el momento.
Llegamos al Hostel y ella se encargó de avisar que los días 6 y 7 estaríamos en Aguas Calientes/Machu Picchu, por lo que deberían restarnos un día del pago del Hostel. Por nosotros, genial. Mientras esperábamos que haga unas cosas, y tomábamos nuestro primer té de coca por la altura, filmamos el Hostel.


Nos indica las opciones y los precios. Le dije "no hay problema, hacemos todo".
Ella nos explicó cada cosa y luego nos llevaría a pagarlo con tarjeta a una agencia. No pedimos precio ni nada por el estilo, cosa que todos deberían hacer. Además es recomendable no pagar todo al inicio, por cualquier incoveniente...
Con todo pago y armado la cosa, en Cuzco, quedaba así:

- Día 1 - Llegada y adaptación.
- Día 2 - City Tour (A la mañana un recorrido por la Ciudad con la estatua de Pachacutec y el museo de Qoricancha. A la tarde el City Tour con Qoricancha, Sacsayhuaman, Qenqo, Pucapucara y Tambomachay).
- Día 3 - Valle Sagrado (Pisaq y Ollantaytambo).
- Día 4 - Aguas Calientes.
- Día 5 - Machu Picchu/Vuelta a Cuzco.
- Día 6 - Vuelo de Cuzco a Lima.

Si no se entiende, no hay problema. Voy a ir explicando paso a paso cada cosa.
El paquete que compramos incluía los tours en Cuzco, el tren a Aguas Calientes, Hostel (impresentable) en Aguas Caliente, Bus a Machu Picchu, entrada a Machu Picchu, Montaña (en nuestro caso no fue Wayna Picchu sino que era Machu Picchu, explicaré bien esto llegado el momento) y todos los transportes para ir, y volver, de Cuzco al tren (en Ollantaytambo) y del tren a Cuzco. También explicaré las opciones del tren, desde donde se puede tomar y como.
Cuando pagamos, ella nos dijo que al otro día, por la mañana podríamos ir a ver al Monumento del Inca Pachacuteq y el Museo de Qoricancha. Por la tarde pasarían por el Hostel a buscarnos e ir a hacer el City Tour. Para acceder a estos lugares hay que comprar un pase en la oficina de Turismo, la cual se encuentra a unas metros de la Plaza de Armas. Dicho ticket, que no es muy caro, permite el acceso a los lugares del tour y a algunos Museos de la Ciudad. También se puede comprar en los lugares turísticos, pero sin ese ticket no se puede acceder.
Con todo armado y programado, salimos a caminar las calles de la mística Cuzco.

 

Mientras la tarde se iba, filmamos estos videos de las hermosas calles del lugar.

 
 

A causa de la altura, caminábamos despacio. Debo decir que no la sentimos mucho, lo único que sentimos fue agitarnos más rápido pero nada de quedarnos sin aire o dolores de cabeza. Tomamos varios té de coca y cenamos algo liviano sin grasas, una sopa de pollo fue la elección.
Al volver al Hostel a la noche, filmamos este instructivo sobre como hacer un té de coca, para todo aquel que necesite ayuda sobre la alquimia de esta infusión (?)


Finalmente fuimos a dormir para terminar la adaptación al lugar.

Arrancamos bien temprano con el plan de recorrer bien a la mañana ya que a las 14 nos pasaban a buscar para el tour por la Ciudad. Deberíamos quemar todos los cartuchos esa mañana porque era la única libre en Cuzco.
Luego de un rico y abundante desayuno en el Hostel, salimos a caminar el lugar. Estas fueron las primeras calles y lugares que nos encontramos a través del mapa.


También sacamos muchísimas fotos, la Ciudad tiene detalles en cada calle y en cada esquina. Dejo algunas para que aprecien la historia que se ve en cada calle.


















Luego de dar vueltas, ver las Catedrales, algunos Museos y pasar por fuera de Qoricancha, optamos por ir al Monumento del Inca Pachacuteq, Noveno Gobernante del Estado Inca, quién llevaría a la cultura a su mayor expansión y poderío.


El lugar es un Museo y un mirador. Se accede con el ticket que nombré al principio y no lleva más de media hora apreciar el contenido.
Aprovechamos la situación y filmamos un poco del lugar.


Desde ahí volvimos a la zona "céntrica". En el camino nos detuvimos a comer unas barritas de cereal y tomar un poco de agua. Estaba nublado y el clima se debatía entre el frío y el calor. A pesar de la bipolaridad de la temperatura y la capa gris que se tendía debajo del cielo, el sol terminaría pegándome feo... por eso se recomienda usar protector solar en todo momento, llueva o haga sol.
En Qoricancha bajamos al Museo donde muestran mucha información sobre los Inca, su tecnología, su religión (muy bien expliada, detallada y comparada con otros credos) y todo tipo de restos arqueológicos, incluídos unos craneos estirados que parecen Aliens (que en si eran Nobles que modificaban su estructura ósea con prensas para diferenciarse del pueblo).
Del Museo se accede a un espacio verde enorme desde donde se observa el Templo a Qoricancha, que se encuentra debajo de una Iglesia. Pero eso lo explico mejor en un rato, cuando a la tarde entremos en la Iglesia.


Y, como siempre, el video hablando del Museo y del lugar.


De ahí fuimos a almorzar. Eran menos de las 13 así que teníamos más de una hora para comer algo antes que nos pasen a buscar.
Fuimos al Hostel y optamos por comer algo al lado de ahí, en un pequeño restaurante que ofrecía un menú muy barato para turistas. La comida fue rica y barata pero tardaron mucho en servirla, tanto que comimos a las apuradas y al salir nos estaban buscando en el Hostel.
Salimos corriendo con una persona de la agencia de viajes a la Iglesia de Qoricancha y al entrar, pagando un ticket de 10 soles..., esperamos a que venga el guía. En la espera fotografié unas pinturas que estaban a los costados de un gran patio con una fuente. Al llegar el guía nos pide que antes de empezar el tour tengamos en claro que no se podían tomar fotos de las pinturas ya que se deterioraban... vimos como hombres en traje hacían borrar a la gente que tomaban esas fotos. Yo tuve suerte y las puedo mostrar aquí:




Antes de empezar la explicación me acerco al guía y le pregunto si estar al aire libre no era más agresivo al deterioro que un flash (inexistente porque entraba luz natural), a lo que me respondió "en sí es por los derechos de la pinturas, los franciscanos del lugar no quieren que se reproduzcan sin autorización". Je.
El lugar combina la construcción Colonial de los españoles con la construcciones Incas. Usaron las piedras de Sacsayhuaman para contruir la Iglesia y dejaron los cimientos de Qoricancha como base, por eso en los diferentes terremotos se cayó lo de los españoles mientras las construcciones Incas quedaron intactas. Hay una explicación para esto en la forma de poner las piedras y encajes con cobre que había en el medio de estas, pero deben ir para verlo ya que es más lindo verlo que leerlo.
Allí también está la piedra más chica de todas las construcciones Incas, más tarde veríamos la más grande pero para ver esto primero...
De ahí salimos a tomar un micro que nos esperaba en la Avenida al costado de Qoricancha. Empecé a notar que mi piel estaba castigada por el sol y, al irse las nubes, la situación se ponía insoportable. A pesar del calor estaba con la campera y un sombrerito que tuve que comprar para cubrirme y llevar mejor el flagelo.
Luego de un recorrido, donde nos mostraban otros puntos de la Ciudad, llegamos a Sacsayhuaman. Y al entrar filmamos este simpático video.


El guía nos habló del lugar, el cual solo quedó en pie un %30 de lo que era. Las piedras fueron usadas para construir las Iglesias y Catedrales en la Plaza de Armas y Qoricancha. El oro de todos los lugares en los que estuvimos fue saqueado, ídolos de un metro de altura hechos con plata y oro hicieron que los españoles se vuelvan locos... para los Incas estos metales no tenían valor comercial ya que solo los usaban para rendir homenaje a los dioses, ellos solo comercializaban comida y animales.
Tras la explicación del lugar tuvimos tiempo para caminar por ahí y sacar fotos. Salieron las siguientes con la vista de Sacsayhuaman y la piedra más grande utilizada por los Incas.



















Al subir por la construcción filmamos lo siguiente:


Desde ahí volvimos al micro. El próximo destino era Qenqo, un lugar donde los Incas realizaban los sacrificios. Estos sacrificios constaban de jóvenes, pertenecientes a la realeza, que eran desangrados en una mesa para el ritual dentro de una pequeña cueva donde las bajas temperaturas retrazaban la descomposición. Siempre ofrecían lo mejor en sus sacrificios, ya sea en ganado o en personas.
Como había poca luz y no podía tomar buenas fotos, filmé esto:


Al salir de ahí me agarró un dolor insoportable en la rodilla. Sentí un pinchazo y no podía pisar con comodidad. Me asusté mucho dado que si quería recorrer Machu Picchu no iba a poder hacerlo con ese dolor. Al otro día estaba el Valle Sagrado pero podría usarlo para descansar en el Hostel si la cosa se complicaba.
Igualmente le hice frente al dolor y seguimos camino. El próximo destino: Tambomachay.
Este lugar ya estaba a la sombra, por lo que la temperatura bajó de forma drástica. El nombre del lugar se debe a que era un lugar de descanso, un refugio, en donde los comerciantes paraban y dejaban sus frutas y verduras. Las bajas temperaturas provenientes de lo vientos de la Cordillera de los Andes, hacían del lugar una verdadera heladera. Más allá del frío y del viento, la vista es increíble.




A metros de ahí se encontraba la entrada a Pucapucara, Templo del Agua realizado por los Incas. Para llegar hay que caminar un poco más de un kilómetro, a pesar del dolor decidí hacerlo y valió la pena.
Antes de entrar filmamos esto:


Al llegar, vimos esto:

 
















Las aguas que ahí llegaban venían desde la Cordillera de los Andes, aún hoy no se sabe como es que hicieron todo eso.
Volvimos con mi rodilla molestando mucho. Al llegar a Cuzco pasamos por el Hostel y me compré unos Ibuprofenos para calmar el dolor, esperaba mejorar pronto para poder llegar bien a Machu Picchu, tenía miedo que la lesión se prolongue en el tiempo y no poder ver lo que nos llevó a hacer este viaje.
Comimos algo sólido ya que la altura ya nada nos hacía. Además necesitábamos reponer toda la energía que consumimos en el día.
Nos fuimos a dormir temprano, al otro día el tour seguía y sería más largo y cansador del que acabábamos de terminar.

Volvimos a empezar temprano. Otro buen desayuno y a recorrer se ha dicho. 
Afortunadamente me levanté con la rodilla como nueva, igualmente seguí tomando los calmantes para cualquier dolor que pueda aparecer, nos esperaba una tarde subiendo en todo el camino...
Nos pasó a buscar un hombre de una agencia de viaje y nos llevó a metro de la Plaza de Armas a esperar el micro. Allí aprovechamos a filmar este video explicando algunas cositas del lugar.


Subimos al micro y comenzamos un largo camino hasta llegar a Pisaq. A medida que subíamos por las montañas los paisajes eran una verdadera locura. Dejo algunos de los que veíamos desde la ventana.


Finalmente llegamos a Pisaq. Estábamos bien alto, a 3500 metros de altura, y el lugar era realmente impactante.


Las montañas estaban decoradas con terrazas de los Incas. En una montaña al fondo (que verán en los videos que dejaré luego de este escrito) se podían ver agujeros que eran cementerios donde descansaban unas 10000 momias. Eran enterrados en posición fetal ya que creían en la reencarnación y los "adaptaban" al vientre materno. Aún hay muchos cuerpos allí enterrados en vasijas, a pesar de todos los que fueron saqueados por el oro, plata y piedras preciosas, que acompañaban el descanso de los fallecidos.
Aquí mostramos más y explicamos alguna que otra cosita desde las alturas.


De ahí tocabana ir a almorzar, otro largo recorrido por pequeños pueblos a los pies de las montañas y vistas que hacáin de la acción de pestañar una falta de respeto por restar milésimas de segundo a la vista del paisaje.


Almorzamos en un restaurante en el medio de las montañas. Era tenedor libre y uno podía servirse cuantas veces deseara. Aprovechamos a cargar combustible en el estómago y seguimos camino. Antes de eso, mientras hacíamos la digestión, filmamos esto:


El camino siguió y Ollantaytambo nos esperaba unos cuantos kilómetros más adelante. Al llegar filmamos un poco de las calles:


El lugar era enorme, y tendríamos que esforzarnos, teníamos que llegar arriba de esto:


Es bastante agotador y el viento es algo muy molesto, por eso acá no hay tanto video y si hay fotos ya que el ruido del soplar del aire hacía imposible que se escuche lo que teníamos para decir.
Desde las alturas pudimos ver la cara de Viracocha, quien estaba tallado en la montaña y cuyo reflejo podía verse durante el solsticio de verano.





El lugar significa "El Refugio de Ollanta" quién fuera un militar que se casó con la hija de un Gobernador Inca y recibió este lugar como recompenza. Al igual que todas las construcciones Incas, está formado por terrazas, tiene canales artificiales de agua y calendarios en las piedras que indicaban los tiempos de cocecha.
Más allá del viento insoportable, la vista del lugar es increíble.


De ahí fuimos a la estación de Ollantaytambo donde algunos compañeros bajaron a tomar su tren a Machu Picchu... nosotros iríamos allí al otro día en una horrible experiencia... pero eso viene en la próxima entrada de Aguas Calientes y Machu Picchu.
Al bajar los compañeros, nos detuvimos en el camino a ver una explicación de como se teñían las telasque veíamos en todos los lugares por donde caminábamos.


Había anochecido pero el camino seguía. Nos quedaba pasar por el pueblo de Chinchero, el lugar más alto de todo el viaje (pasados los 4000 metros de altura).
Acá se hizo difícil tomar fotos por la poca falta de luz (y algunas gotas que caían amenazando mojar la cámara), por eso filmamos los siguientes videos.


Finalmente regresamos a Cuzco. Al llegar paramos en un Bembo (un McDonals de Perú) donde compranos unas enormes hamburguesas de alpaca para comer en el Hostel. Toda esta comida nos hizo llenarnos hasta explotar, pero era bueno recuperar las calorías quemadas.


Nos fuimos a dormir muy ansiosos, al otro día empezaría el camino a Machu Picchu, pero eso lo cuento en la próxima entrada...