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sábado, 26 de octubre de 2013

Día 8/12 - Lima - La Vuelta a Casa

Este día nos levantamos en Cuzco. Estábamos realmente cansados por todo lo vivido los días anteriores y se venía un maratón que no esperábamos...
Mientras desayunábamos nos encontramos que la chica que nos vendió el tour (de la cual hablé en la entrada anterior) nos comunicaba, mediante el conserje del hostel, que no iba a venir a buscarnos para llevarnos al Aeropuerto.
Preguntamos si es caro y lleva mucho tiempo ir al Aeropuerto y nos dicen que son solo 5 minutos y cuesta 8 soles...
Enojados, decidimos con Pamela, llamarla y ver que sucedió.
Unas chicas que estaban desayunando con nosotros, oriundas de Perú, se preocuparon por la situación y nos decían que cuando se contratan tours, lo mejor es no pagar todo al inicio ya que siempre alguna se mandan. El tema no era tanto que no nos lleven al Aeropuerto sino todo lo impresentable del Hostel en Aguas Calientes.
Llamo a la chica y nerviosa se excusaba. Le digo que es una rata, que por ahorrarse 8 soles y cinco minutos hace que las personas que le contrataron TODO lo que ofreció se vayan disconformes.
Tanto la gente del Hostel como las personas con las que hablamos del tema, como el taxista que nos llevó y las chicas que desayunaban con nosotros, pidieron disculpas en nombre de esta RATA y nos aclararon que era un caso especial ya que ellos suelen tratar como reyes a los turistas. Damos fé de esto porque salvo esta chica, todos nos trataron excelente.
Al llegar al Aeropuerto el enojo se pasó y solo quedaba esperar a llegar a Lima, en la espera salió este video explicativo de la situación:



Una vez en la Capital peruana, llamo a Mikhail porque nos esperaba para almorzar junto a la familia de Lisbeth. Me indica que trate de conseguir un taxi por 20/30 soles dentro del Aeropuerto.
El problema fue que en el Aeropuerto eran todos taxis oficiales y ninguno bajaba de 40 soles. Negocié con todos y ninguno accedió.
Decidimos esperar a que alguno se rinda y se acerca un chofer muy joven a ofrecernos ir por 25 si aceptábamos compartir el taxi con una chica que iba a pagar 20. Sin dudarlo le dijimos que sí e iniciamos un largo recorrido que no valió tanto la pena para ahorrar unas monedas.
Finalmente llegamos a la casa de Mikhail y Lisbeth donde nos recibieron con mucho cariño. Conocimos a toda la familia, humana y no humana.
Nos dieron un pisco para brindar antes de comer unas papas a la huancahina que estaban para chuparse los dedos. La familia de Lisbeth es de esa región y nos ofrecieron un plato típico de allí.
Entre viaje, charla y sobremesa, pasó el tiempo.
Nos dieron regalos de Mago de Oz y personales (recuerdos del casamiento de ellos y muchos libros que hicieron mi valija más pesada pero me llevaba de los mejores regalos que se pueden hacer). Aprovechamos para tomarnos unas fotos y salimos al hostel a dejar las valijas. En solo unas pocas horas debíamos ir a cenar a Brisas del Titicaca y a las 4 de la mañana salía nuestro tour por Paracas e Ica.
Al llegar al hostel solo tuvimos tiempo de bañarnos, cambiarnos y preparar las mochilas para la excursión, no volveríamos sino hasta la noche del día siguiente.
Salimos para encontrarnos con Mikhail y Lisbeth en el mismo punto donde nos despedimos. Allí dejamos las mochilas y conocimos al resto de la familia.
Un rato después salimos al lugar en cuestión.
En Brisas del Titicaca teníamos la mesa central. Ellos habían sacado las entradas con anticipación para tener un lugar de privilegio para ver los bailes regionales.
Empezamos con unos tragos (sin alcohol para nosotros) y pedimos una variedad de comida para 55 personas (?)


Con la cena tuve la oportunidad de comer Cuy (o coballo), quedándome solo por probar el Oso Panda y los Unicornios (?)
Mientras cenábamos empezó el show y de esto se trata Brisas del Titicaca:


Claro que no se podía filmar, por lo que espero que vean los videos y disfruten de algo ilegal que pudo habernos dejado en un calabozo el resto de la noche (?)
También bailamos entre cada uno de los bailes típicos, pero de eso no hay video... por suerte.
En un abrir y cerrar de ojos la noche en el Brisas del Titicaca estaba terminando y regresamos de Mikhail y Lisbeth.
Allí tuvimos la oportunidad de dormir unos 45 minutos. No fue mucho pero nos sirvió para relajar un poco.
Tomamos las mochilas y salimos en medio de la noche al punto de encuentro con la gente del tour.
Eran las 4 de la mañana y una ciudad tranquila nos veía caminar las solitarias calles.
En la plaza encontramos a la gente del tour y subimos a la camioneta que nos llevaría al primer destino: Paracas. Para eso estaríamos algunas horas así que aprovechamos a dormir todo el camino.
En el medio solo paramos en una estación de servicio a comprar algo para desayunar pero quedaría para llegar a destino porque apenas subimos nos volvimos a dormir.
Al llegar a Paracas teníamos que hacer tiempo hasta el tour en lancha por las Islas Ballestas. Por lo que recorrimos el lugar y nos tomamos unas fotos e hicimos el infaltable video explicativo.


También nos detuvimos a tomar algo caliente ya que la mañana estaba fría.
Llegó el momento de subir a la lancha y emprender un largo recorrido al punto en cuestión.
En medio del camino nos detuvimos a ver una de las Líneas de Nazca, la más especial de todas ya que está alejada y en medio del mar. Se llama el Candelabro y se las presento:


Esta línea, se dice, podría haberse usado para guiar embarcaciones. Claro que no se sabe cuando fue realizada ni su motivo exacto pero solo se sabe que está ahí, intacta, desde hace mucho mucho tiempo.
Al llegar a las Islas Ballestas nos encontramos con una gran cantidad de aves, lobos marinos y pingüinos. Tomé muchas fotos e hice muchos videos, de las primeras dejo algunas y de los segundos dejo todos menos uno de 17 minutos donde el apasionado guía iba explicando las diferentes especies que veíamos en la travesía.


El paseo terminó y la vuelta de media hora hasta la costa se pasó en un abrir y cerrar de ojos, si es que se podían abrir los ojos ante el viento en la cara a pesar de los anteojos de sol...
Llegamos a la camioneta y una nueva siesta previa al mejor lugar del tour: El Desierto de Huacachina.
Al llegar se nos indica que teníamos que ponernos ropa cómoda porque íbamos a hacer sandboard. También nos pedían usar protector solar y llevar dinero para comer. Además de elementos para ducharnos (que no teníamos...)
Primero nos pusimos protector. Claro que nos encontramos algo especial, nuestro factor 30 no era nada comparado con el factor 90 y 100 de nuestros amigos Mikhail y Lisbeth; ese factor, además de proteger contra el sol, detiene las balas (?)


Mientras esperábamos a que el grupo se reuna, hicimos un video mostrando el hermoso lugar.


Nos hicieron subir a un boogie para ir a los enormes médanos a hacer sandboard, y el recorrido iba a ser de lo más divertido:


Luego de un adrenalínico paseo, llegamos a la punta del médano intentando hacer un video, pero el viento era tan violento que solo quedó esto:


Como estaba dormido, y además no me destaco por ser una luminaria, no me dí cuenta que no había cambiado la memoria donde tenía toooooodos los videos del Brisas del Titicaca. Como había filmado casi todos los bailes, y un video de 17 minutos en las Islas, solo me quedó lugar para esta demostración de sandboard... y solo fue la del médano más chico.


Con el resto de la memoria, tomamos las últimas fotos del lugar.


Con arena hasta en el culo (casi literalmente), pasamos por el baño a limpiarnos la cara, las orejas y los ojos, donde la arena se pegaba y molestaba demasiado. El pelo tenía kilos de arenas y en las medias, zapatillas y ropa, toneladas. Es recomendable llevar toalla, jabón, shampoo y ropa para cambiarse ya que la arena se pega en todos lados... sobre todo si usás protector factor 90/100 que detiene las balas y es un magneto para la arena.
Nos sentamos a comer en un restaurante del lugar y llenamos la panza para tener energías para lo que seguía.
Al llegar a la camioneta nos dormimos nuevamente hasta llegar a Pisco en donde haríamos unas compras antes de regresar a Lima nuevamente.
De vuelta en la Ciudad, ya pasadas las 21 horas, fuimos a cenar.
La comida se pasó enseguida en medio del estado soporífero en el cual nos encontrábamos y regresamos al hostel donde, tras una ducha para sacarnos la arena, caímos casi muertos para despertarnos recién al mediodía del día siguiente.

Este día lo aprovechamos para recuperar fuerzas. Veníamos de varios días de no parar y era necesario desconectarse un poco.
Nos levantamos al mediodía, perdiendo el desayuno del hostel. Por eso decidimos ir a almorzar a Dunkin Donuts donde en la fila nos encontramos con un viejo que pregunta a la cajera en inglés si aceptaban "dinero americano", al llegar mi turno le dije que era obvio que aceptaban "dinero americano" porque la moneda de Perú era el Sol, claro que ese señor no sabe mucho de geografía y que Perú queda en América, ese hermoso continente del que Estados Unidos no es más que un grano en el culo.
Optamos por ir a averiguar sobre el Turibus para el día siguiente. Para poder saber esto fuimos al Larcomar, en donde también había una Feria dle Libro. Luego de recorrer los stands, entramos en una librería del Shopping y me volví loco con las ediciones... tranquilos, no voy a subir las fotos.
Al reservar el Turibus para el día siguiente, hicimos un video mostrando el lugar.


También sacamos algunas fotos de la vista que tiene el lugar.


Seguimos recorriendo y volvimos al hostel a editar fotos, subirlas y hacer tiempo para cenar con Mikhail. En esta oportunidad nos llevaría a probar Chifa, una mezcla de la comida china y peruana.
Lisbeth no había podido venir porque estaban cansados, ellos, a diferencia de nosotros, no pudieron dormir hasta el mediodía por sus trabajos.
En este lugar pude probar otro animal que faltaba en mi lista, el pato. La comida estuvo muy rica pero fue demasiado abundante, Mikhail tiene un serio problema a la hora de pedir platos pero tiene un muy buen ojo para saber que recomendar.
No dejé fotos de los libros pero pido permiso para subir fotos de la comida:

 

Totalmente llenos, al límite de explotar, nos despedimos. Al otro día no nos veríamos porque nos tocaba el Turibus y ellos tenían un asunto familiar al cual concurrir. Nos veríamos nuestra última noche para una cena despedida para cerrar un grandísimo viaje... pero aún falta un día en medio y sigue así:

Ese día tampoco arrancamos tan temprano, el tour era a las 15 así que teníamos mucho tiempo. Aprovechamos a desayunar, caminar un poco, cambiamos unos soles, que nos sobraban de lo que retiramos por el cajero, por dólares y fuimos a almorzar al Larcomar, en donde paramos en un Bembos a comer las increíbles hamburguesas de alpaca.
Hicimos tiempo caminando y el momento del Turibus llegó.
Antes voy a aclarar, como siempre, que no voy a tirar los datos del tour; la idea del blog es contar anécdotas, paseos y, a lo sumo, algún que otro dato de color, pero lo ideal que viajen ustedes y escuchen ustedes toda la información y la historia del lugar.
Al subir salió este video contando un poco de como es la cosa:


En el camino al primer destino: la Huaca Pucllana, nos iban contando la historia de Perú y Lima. Recorrimos Miraflores y nos dimos cuenta que la Huaca estaba cerca del Hostel (cosa que nos daría una excusa para acercarnos el día siguiente). Al llegar solo pudimos apreciarla desde el Turibus... esa es una de las desventajas de esta variante de turismo.


En el camino fuimos pasado por los edificios y monumentos más importantes. Nos hablaron mucho de San Martín, al cual valoran mucho más de lo que lo hacen en Argentina.


Seguimos camino y tocó el turno de la primer parada: La Plaza de Armas.
Como primero le tocó el turno a los extranjeros, aprovechamos a dar una vuelta y filmar esto:


Aprovechamos a fotografiar la zona y la espectacular Catedral de Lima, la cual tiene diferentes tipos de arquitectura a causa de los diferentes terremotos que la destruyeron en distintas épocas. Es una verdadera joya.

Me cago en dios (?)

Seguimos caminando y tocó ir al Convento de San Francisco de Lima. En ese lugar están las Catacumbas de Perú. 
Al llegar nos encontraríamos con una sorpresa extra, no había luz por lo que lo haríamos a oscuras, iluminados solo por unas linternas. Eso contraía un problema: no se podían tomar fotos, no solo por la luz sino que estaba TOTALMENTE prohibido, según nuestro guía...
Ante la insistencia de "está prohibido" decidí que ya había hecho muchas cosas prohibidas y era mejor no abusarse...
Solo tenemos estas fotos de la puerta del lugar.

















Recorrimos las Catacumbas, que son bastante pobres en comparación a las de París ya que son unos 6 millones contra 50000 cuerpos. Igualmente estuvo bueno recorrerla en la oscuridad. El Convento es muy antiguo y tiene su encanto desde la arquitectura y el arte.
Al salir regresamos al bus donde el guía nos dijo "espero que hayan podido robarse algunas fotos o videos". Hijo de puta.
Seguimos camino y nos encontramos con una Ciudad que terminaba su hora laboral. El tránsito era un caos por lo que al ir lento pudimos apreciar el lugar y tomar estas particulares fotos:


Llegando al final del recorrido grabamos un poco de la magia de Lima a la noche:


Al regresar al Larcomar pasamos por El Parque del Amor (al que iríamos a apreciarlo al otro día) y La Rosa Náutica.
Bajamos en Larcomar y antes de comer, retratamos la vista de la Costa de Lima a la noche:



Terminamos aprovechando que nos encontrábamos en el Centro Comercial y comimos en Pizza Hut. 
Volvimos al Hostel a dormir para tener energías y aprovechar nuestro último día en Perú.

El último día completo no varió de los demás. Una ducha, desayuno y a caminar.
Primero decidimos ir a Larcomar para darle una última ojeada a la Feria del Libro, de paso poder recorrer El Parque del Amor y toda la zona por la que pasamos de noche con el Turibus.
Nos fuimos encontrando con diferentes obras en un Paseo sumamente tranquilo y relajante.



















Claro que las fotos solo son imágenes pero los videos son más completos desde el sonido y la vista completa del lugar.


Nuevamente aprovechamos el lugar para comer, sentarnos un rato y hacer algunas compras para traer regalos.
En el camino de vuelta también paramos en negocios y librerías para ver que podíamos comprar. Terminamos volviendo al Hostel para dejar el bolso armado con los regalos.
Como había tiempo antes de la cena con Lisbeth y Mikhail, decidimos acercarnos a la Huaca Pucllana a ver si podíamos entrar. Pasaría lo siguiente:


Como no quisimos entrar ya que el cansancio era demasiado para bancarse un tour en inglés, optamos por sacar unas fotos e ir a merendar.


Todo estos recorridos fueron por Miraflores, zona que nos enamoró totalmente. No solo es tranquila y limpia, es segura y hay muchas cosas para ver.
Merendamos en el Dunkin Donuts como despedida y fuimos al Hostel a hacer tiempo antes de juntarnos con nuestros amigos.
El momento llegó y nos fuimos a la plaza cerca del Hostel a encontrarnos con ellos. Mientras esperábamos un último video para mostrar el encanto de Miraflores por la noche:


Nuestros amigos llegaron con más regalos para llevar a Buenos Aires.
Tomamos un taxi rumbo al restaurante Brijas del Cachiche.
El lugar es hermoso y tiene una gran atención. Como bonus era el día de La Canción Popular en Lima por lo que vimos más bailes típicos del país.
La comida estaba espectacular y voy a compartir los platos que comimos en este orden: Causa Rellena, Ají de Gallina, Arroz con Pato y Lomo Saltado.


De goloso me pedí un postre y probé el "Manjar" que es como un dulce de leche muy espeso y extremadamente dulce. Se recomienda compartirlo ya que es bastante pesado.


La noche había terminado y el viaje también. Nos despedimos de nuestros amigos totalmente agradecidos por sumergirnos en la cultura de su país. Empezábamos a aprender que lo mejor de viajar es encontrarse con amigos y que te muestren sus lugares, sus costumbres, no hay nada más enriquecedor que conocer lugares nuevos de la mano de amigos.
Al regresar al Hostel nos fuimos a dormir.
Al otro día nos pasó a buscar un taxista con el que habíamos quedado de antemano que nos pase a buscar. 
Llegamos al Aeropuerto y solo restaba esperar la vuelta a casa, que se pasó en un abrir y cerrar de ojos. ¿Qué fue lo que hizo que la espera no sea tan larga? Al llegar fuimos a despedirnos de Dunkin Donuts y apareció Mikhail. Él vino a despedirnos y a traer la bandera de Mago de Oz Perú para una situación especial. Nuestra amiga Cathy de Chile (la cual conocerán si leyeron el Diario de Viaje de Chile) viajaba a Colombia a ver a Mago de Oz con escala en Perú. Ella salió de la sala de espera para saludarnos y de paso entregarles nuestras banderas. Antes de irnos nos tomamos esta foto, la cual apareció en la página oficial de Mago de Oz.


Y al llegar a Colombia terminaría así, junto a los hermanos colombianos y Txus de Mago de Oz:


Hicimos los trámites y subimos al avión.
El viaje se había terminado y volvíamos con nuevas experiencias y anécdotas para contar.
Perú quedaría en nuestros corazones y con la promesa de volver ya que nos quedaron muchas cosas por ver en Lima y el resto del país... espero poder contar pronto un regreso y nuevas aventuras.