jueves, 3 de mayo de 2012

Día 29/31 - Barcelona

Empezaba mi viaje en soledad.
En el TrenHotel compartí habitación con 2 muchachos rusos, muy grandotes, que eran muy "juguetones" entre ellos. Intercambiando unas palabras, viendo como había progresado con el inglés, me mostraron sus pasajes y habían pagado 175 Euros cada uno, finalmente me había salido barato. Estaban viajando a Barcelona para ver el clásico catalán entre el equipo de Messi y el Espanyol.
A los minutos vino una chica que se encargaba de nuestro vagón. Al ser mí primera vez en un tren con camas me explicó que a las 21:30 iban a bajar las camas que estaban dobladas en la pared y que al otro día me despertarían 45 minutos antes de llegar. En la cabina había 4 camas y un pequeño lavamanos. También nos daban toalla, cepillo de dientes con dentífrico y agua.
Comí las porquerías que compré en París y cuando mi cama estaba disponible me quedé en patas, tapado con una sabana, escuchando música en mí celular. Al rato estaba profundamente dormido y me despertaría la alarma de mí celular un rato antes que vengan a despertarme.
Al rato llegamos a la estación. Habiendo dormido como un bebé con el balanceo del tren, estaba totalmente fresco y con energías.
Lo primero que hice fue reservar mí cama en otro TrenHotel que iba a Granada. La reserva también me salió cerca de los 70 Euros.
Dejé la estación y observé los alrededores. Era muy temprano y ya sabía que las habitaciones de hostel estaban disponibles para después del mediodía  Caminé unas cuadras y ví un bar al que decidí meterme a desayunar. Mí idea principal era conectarme a internet y avisar que ya estaba en Barcelona y comenzaba a recorrer solo, pero el lugar no tenía Wi-Fi. Ordene un café con leche con unas medialunas de grasa que se deshacían apenas tocaban mi boca. Cuando pido la cuenta gasté menos de 2 Euros, mucho más barato que cualquier lugar de Argentina y del mundo.
Salí del bar y me fui a ver el puerto disfrutando la brisa del mediterráneo.
Ante la ansiedad y las pocas ganas de caminar con las mochilas a cuestas, probé suerte en el hostel.
Al tomar el subte me fijé las combinaciones correspondientes. A los 25 minutos de haber subido al primero estaba en la estación correspondiente.
Caminé unas cuadras al hostel y al llegar me encontré con lo de siempre, mí habitación iba a estar lista al mediodía.
Dejé la mochila grande en el cuarto de bolsos y me dijeron que podía ir a la terraza a usar internet.
En la terraza me encuentro con un chico que hablaba en español un poco extraño, en un principio lo creí ruso.
Prendo la notebook y mientras subía las fotos iba avisando de mi paradero. En ese momento este sujeto extraño me dice "siempre con la computadora, sin disfrutar la naturaleza, caminar por la ciudad, ir a la playa." Le aclaro que acabo de llegar que estaba esperando la habitación para bañarme y salir a caminar. Estuve tentado de mostrarle las fotos de todo lo que habíamos caminado, pero no tenía porque jactarme de nada, yo sabía todo lo que había caminado y disfrutado de las ciudades.
La chica de la recepción sube y se pone a hablar con el chico mientras se fumaron un porro. Yo seguía ahí subiendo mis fotos y escuchaba la conversación sobre cosas del lugar. Ahí supe que ese chico trabajaba en el hostel.
La chica vuelve a recepción y el amigo se prende otro porro. Me dice que hacía unos días fue a ver "El Árbol de la vida", una de las últimas películas de Brad Pitt. Su crítica sobre la película fue bastante dura alegando que no entendió y era confusa, me dice "Trata la relación de un chico con su padre, analizado desde el punto de vista de...", 5 minutos después me explicó la película y su significado oculto... rematándola con "yo por eso prefiero las animadas, como Madagascar... esos pingüinos me matan de la risa..."
Seguí charlando con este chico y supe que era de Brasil y se fue a vivir a España. Que hacía acroyoga que es una mezcla entre el yoga y la acrobacia, y que estaba por abrir un hostel yogui para la gente que viaja y le gusta meditar. También vivía en el hostel y tenía una casa reciclada en la terraza hecha con barro, plantas y no se cuantas hipponadas más.
Un personaje bastante simpático pero que no paraba de hablar nunca.
Regreso a la recepción y mi habitación estaba lista. Me dan mi toalla y luego de dejar las cosas procedí a darme una buena ducha. Antes me encontré con mis "roomies" que era una familia de Brasil, Padre y Madre viajaron a España a visitar a su hijo y él los llevó a recorrer a lo mochilero. Fresco y con muchas ganas por el hermoso día que tenía, salí a recorrer. Lo primero que elegí es el Castillo de Montjuic por donde, en el camino, vería a las Torres Venecianas (que no encontré y más adelante, en el tercer día, me llevaría a romper un récord en el viaje), al Palacio Nacional, al Palau Sant Jordi y el Estadio Olímpico.
Apenas me acercaba a los puntos comencé a hablar solo con la cámara (?)


Por empezar, como en toda la simpática Europa, iba en subida, por suerte tenía escaleras... ¡y en una parte había mecánicas!



Ahí el camino y el mapa era un tanto confuso, muchas curvas y calles sin nombre. De a poco, con paciencia e ingenio (?) me fui dando maña y encontrando los lugares. El primero fue el Estadio Olímpico, donde se realizaran los Juegos Olímpicos que hiciera famosa la canción de Freddie Mercury y Monserrat Caballet.



Desde el Estadio fui dando vueltas y me encontré con el Palau Sant Jordi.



Volviendo a sentirme perdido decidí subir al Castillo de Montjuic a medida que lo iba divisando en las alturas. En el camino salió este video.


Al llegar me encontré con una hermosa vista de la ciudad. Luego de recorrer el Castillo por fuera decidí entrar y tener un mejor panorama de la preciosa Barcelona viendo también el mar mediterráneo en todo su esplendor.



Tras pasear un rato por el Castillo y ver un museo con la historia del lugar, donde contaban que el nombre se debe a que cuando construyeron allí el castillo en el siglo XVII encontraron un cementerio judío del siglo X. Montjuic es Monte Judío en catalán. También filmé este video un poco ventoso.


Bajando me fui encontrando con escaleras y fuentes en medio de un parque.


También me encontré nuevamente con el Palacio Nacional pudiendo tomar mejores fotografías.



También fotografié las Venecianas y cuando me propuse bajar me fui perdiendo y no las volví a encontrar... y el última día me encapricharía mucho.
Regresé al hostel a paso lento, bastante cansado y acalorado. Dejé las cosas en la habitación y me fui a comprar una buena merienda que comí en la terraza mientras el fumón jugaba a las cartas con unos extranjeros. En ese momento el amigo brasilero me comentó que en el lugar se hace cena para todos así que fui a darme una duchita para bajar la temperatura del sol de todo el día y, tras descubrir que tenía internet en la habitación, me puse a editar y subir las fotos.
La cena estuvo buena, el brasilero charlatán hizo unos fideos con la salsa más picante que había probado hasta ese día... al otro día rompería esa marca...
Acalorado por el picante y sin ganas de nada más, me fui a dormir bien temprano para aprovechar al máximo el día siguiente.

Este día estaba bastante planeado. Tenía pensado ver lo más popular de Gaudí, pasar por el Barrio Gótico e ir un rato a la playa a tirarme en la arena.
Comencé la mañana con un desayuno libre en el hostel que costaba 4 Euros. Como es costumbre dí cátedra de como hacer rendir esos 4 Euros como si fueran 40 (?) Con el estómago bien lleno emprendí camino a La Sagrada Familia. Para ir a ese punto fui al subte y había un "molinete" trabado así que me colé, viajando ese tramo como un ex convicto (?) Al llegar a mí parada fui a una verdulería a comprar unas bananas y una botella grande de agua mineral.
Al llegar a La Sagrada Familia tomé unas fotos.



Como no dejo plata en iglesias, y con el dato que el lugar está sin terminar y dentro es una oficina en plena mudanza, opté por seguir el recorrido de Gaudí.
De ahí caminé un trecho hasta La Pedrera y la Casa Batló. Tomé fotos de las famosas creaciones de Gaudí y fui a la que más me motivaba, el ParkGuell

"La Pedrera"

"Casa Batló"

Camino al ParkGuell, siendo todo en subida, me encontré con algo hermoso el cual consideré un espejismo (?)



El lugar no solo está buenísimo desde la arquitectura, sino que tiene una vista espectacular. En el lugar me encontré con mucha música. El ParkGuell tiene un encanto especial.


Desde ahí bajé y caminé y caminé pasando por algunas plazas e iglesias poco populares para los turistas. Tomando las siguientes fotos de las calles y las plazas.



De ahí seguí caminando y paré en una librería a darme un pequeño gustito en tapas duras.

"¡Que va! El Estevan Rey me mola un mogollón. Gilipollas" (?)

Con el libro en mano paré en la Plaza Catalunya a hacer un tetris en la mochila así no llevaba nada en las manos. Habiendo relajado un poco las piernas fotografié el lugar.


Sin mucha hambre aún, entreteniéndome con una fruta, salí en busca del Barrio Gótico. Caminé por ahí disfrutando de la música y la mística del lugar. Obviamente tomé unas fotitos.


También filmé un poquito del lugar.


Dando vueltas y vueltas el hambre llegó y paré a comer. Las nubes hacía el día gris y triste, pero al terminar de comer decidí ir a la playa. De ahí caminé al puerto y caminé la Rambla hasta llegar a la zona balnearia.

"Sin Webby las fotos de banquitos no son lo mismo"

Una vez allí me saqué las zapatillas y me dí el gusto de mojarme las patas en el mar mediterráneo filmando la situación.


"Tenían ya casi un mes de caminar y caminar. Fue relax puro la arena."
 

Me quedé un rato disfrutando del sol y la arena. No pude meterme al agua porque estaba a 10 grados y si bien afuera estaba lindo y con sol, no daba cagarme de frío. Además no tenía toallas ni malla.
Seguí caminando por la playa mientras la tarde se iba a dormir. Decidí que había recorrido mucho y volví al hostel. Al llegar al hostel ví que completé 8 horas y media de caminata. Dejé las cosas en el hostel y cuando fui a comprar para merendar decidí ir a dar unas vueltas por la zona.
Al rato volví al hostel con las compras realizadas y me fui a merendar. Tras la merienda me quedé en la pieza esperando a que esté la cena que se atrasó hasta las 22:30. Cuando bajé el comedor estaba lleno pero como había dejado unos itinerarios en la mesa mí lugar estaba separado. Me senté y comimos un arroz con pedazos de manzana y una salsa verde que picaba como la puta madre que lo re mil re concha puta parió (?) Estaba fuerte.
Transpirando y tratando de tragar, me puse a hablar con un chileno y una pareja de franceses. Al rato ellos se iban a un bar como la mayoría de los del hostel y yo me iría a dormir.
Subí a mí habitación y estaba vacía, la familia de Brasil se había ido y por fin estaba solo. Decidí quedarme en boxer y dormir en la cama de abajo ya que estaba arriba. Me costaba dormir, tenía calor interno desde el estómago, el picante me estaba matando y no hacía caso al cansancio físico y mental de tantas horas de caminata. En medio de la noche llega una persona y me despierto. Me pide disculpas y le digo que no hay problemas, que prenda la luz. Cuando prende la luz me pongo a hablar con ella. Era una chica de Filadelfia (¡la tierra de Rocky!) y que estaba en su primer día de viaje a sus 22 años, su hermana había tomado un vuelo a Munich y ella a Barcelona y debían encontrarse en Amsterdam... un quilombo terrible pero solo fue a parar al hostel para dormir.
Apago la luz y ella se acostó. Pasaron los minutos y, mientras no podía dormir, vino otro compañero de habitación. Otro yanqui que dejó sus cosas, se tiró perfume y se fue de joda, estaba de pasada esa noche y pagó la habitación para dejar sus cosas y bañarse al otro día...
Finalmente, creyendo que podía dormir, apago la luz y al rato otra persona entró. En esta oportunidad otra chica, oriunda de Canadá que vivía en Mallorca dando clases de inglés. Hablamos un poco en inglés con la primera chica y terminamos hablando es español como una hora. Me contó que estaba ahí esperando a unos amigos de Canadá que venían a recorrer España en auto y ella iba a encontrarse al otro día en el aeropuerto para alquilar el auto. Al rato se fue y no la volví a ver hasta el otro día que me contó que la agarró el brasilero y la invitó a tomar vino y a fumar (esto no aceptó) y se colgaron hablando.
Cortando esto. Finalmente me dormí y descansé bien. Al despertarme empezaría mí último día ya que a las 20 salía mí tren nocturno a Granada.

Como siempre, un buen desayuno y a caminar se a dicho. Mi primera parada; el estadio del Barcelona. Esa noche había partido, era el clásico catalán entre el Barcelona y el Espanyol. No era un partido más, era la despedida de Pep Guardiola y Messi se despacharía con 4 goles... lamentablemente mí tren salía temprano a Granada sino podría haber ido ya que en el hostel un tipo conseguía entradas y llevó un grupo de chicos a verlo.
Al llegas al estadio me encontré con gente sacando entradas y comprando cosas en las afueras. Ingresé a la tienda del club a comprarme mí ansiada camiseta de Iniesta, la negra y amarilla más precisamente, pero la que tenían en exposición era una con el escudo de la FIFA y salía 99 Euros... no soy hincha del Barcelona (menos que menos del Real) y por más que admire su juego y a sus jugadores, me cuesta ponerme otra camiseta que no sea la de Boca, así que desistí de homenajear a uno de mís ídolos futbolísticos.


Al salir me propuse completar lo que me faltaba de Gaudí. Busqué una que estaba cerca del estadio la Finca Miralles la cual, según leí, tenía un Dragón en la entrada... nunca encontré dicha casa y eso que dí muchas vueltas por la zona. También busqué el Colegio de las Teresianas con el mismo resultado que la finca. Rendido ante la fallida búsqueda caminé y caminé hasta la Casa Vicens hasta que la encontré a pesar de estar mal marcada en mí mapa.


A partir de ahí decidí caminar y encontrar un lugar para comer. Al llegar a una avenida me la encontré cortada por unas 20/30 cuadras y en cada una había distinto tipo de actividades como música, bailes, clases de aerobics, puestos de comidas, shows para niños, deportes, etc. Ahí filmé este video de estos simpáticos bailarines.


Seguí caminando hasta que llegué a la Plaza Catalunya. Allí decidí ir a comer a unas hamburguesas de pollo porque estaba muy cansado y había caminado demasiado sin parar. 
Luego de comer y descansar un poco hice unas 10 cuadras para llegar a la Casa Calvet de Gaudí.


Como estaba seguro que no pude fotografiar las Torres Venecianas me propuse caminar hasta allí y de paso hacer tiempo, ya no me quedaba nada en el mapa. Al ver la distancia desde donde estaba hasta donde iba, tenía que cruzar el mapa entero... cerré los ojos y empecé a caminar.
Caminé, caminé y caminé... tuve momento donde me mareé un poquito y otros donde me quemaban las piernas obligándome a parar.
Finalmente llegué a las Torres y las pude fotografiar.


De ahí, camino al hostel, pasé por el parque Joan Miró en donde está esta horrenda obra.


Muy cansado emprendí camino al hostel. Al llegar dejé las cosas y aproveché que el horario coincidía y llamé a mi familia por Skype mientras el fumón brasilero bajoneaba unas pastas en la terraza.
Tras la llamada me fuí a bañar para viajar fresquito.
Preparé mis cosas y me senté en recepción a esperar un rato para irme. En la espera me puse a contar las cuadras llegando a un total de 205 si no fallé, creo que me fui al carajo.
También me crucé con los que iban al partido, entre ellos un cordobés que no hablaba ni una sola palabra en inglés pero cualquier cosa que decía los extranjeros, que no hablaban español, se descostillaban de la risa. Inexplicable.
Cuando se fueron para el partido opté por ir a la estación y esperar allí. Me compré unos sanguches, uno de los cuales comí antes de entrar, y me fuí a hacer el "check-in" pasando los bolsos por el detecto de metales y entrar en la parte de espera. 
Finalmente la hora llegó, entré en mí cabina y tendría un compañero de cuarto bastante particular... pero eso dará inicio al lugar que más me enamoró de todo el viaje...

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