En la estación me esperaba Christian, el marido de mí prima. Apenas bajé, saliendo al estacionamiento, le comenté que tenía que reservar mí asiento a Frankfurt, en el último tren que tomaría. Fuimos a la ventanilla y con un inglés totalmente afilado le digo a la cajera que quería reserva un asiento para Frankfurt para el día Lunes 14 de Mayo, preferentemente por la mañana. La chica me mira con cara de "no entiendo" y me dice algo en francés... no hablaba inglés. Por suerte estaba Christian que hizo de traductor. Le indicó mi petición y le respondió que todos los asientos de Eurail para Frankfurt estaban reservados en todos los horarios, de querer un ticket a Frankfurt el valor era de 76 Euros. Indignado me negué a pagar esa suma y le dije a Christian que luego buscaría una opción para evitar ese gasto extra.
Salimos de la estación y emprendimos rumbo a L'Etang-La-Ville, una hermosa y tranquila zona donde vivien mis parientes.
Al llegar me reencuentro con mí prima y sus 3 hijos.
Tras el saludo me muestra donde dejar mis cosas y me pregunta si quiero tomar algo. Como un adicto en recuperación le dije "¡Mate!". Así que, tras pegarme una ducha, volvería a tomar mate desde aquel "Día 1" del Diario donde abandonaba Buenos Aires.
Mientras tomaba mate le contaba de mi aventura en solitario por España, de donde volví muy bronceado.
Almorzamos carne a la parrilla lo cual también era una necesidad enorme al igual que el mate.
Después de un rato de digestión salimos para ver la Catedral de Notre Dame.
Al llegar a la zona de París donde estaba la Catedral, dejaron la camioneta en un garage que descendía varíos pisos sobre la superficie, a diferencia de los de Argentina que, comúnmente, son edificios. El estacionamiento estaba repleto y estaba calculado al milímetro por lo que entrar, salir y estacionar, eran maniobras muy calculadas.
Descendimos del vehículo y salimos a la superficie.
Luego de caminar unas cuadras llegamos a la famosa postal parisina.
Mi prima propuso subir a la Torre pero la fila era enorme y no faltaba mucho para cierren la entrada, de ese modo solo nos limitamos a entrar a la Catedral en si.
Salimos de la Catedral y cruzamos el Sena por un puente que estaba lleno de candados.
Desde ese punto empezamos a caminar por ahí recorriendo las calles de París. Caminamos y dimos unas vueltas por ahí hasta que llegamos a la Plaza de la Sorbona donde está la histórica Universidad de París.
La idea era tomar una merienda pero muchos lugares estaban llenos. Paramos en una panadería donde compramos unas masas muy particulares; yo elegí una especie de churro muy bañado en almibar y mí prima una especie de gelatina rosa. Al probarlo me dice "tiene gusto raro", lo pruebo y le confirmo que tiene gusto raro, exactamente a jabón... llegamos a la conclusión que era hecho con rosas. El que elegí yo no tenía gusto raro pero era extremadamente dulce.
"Lo nuestro son las bolas de fraile con dulce de leche"
Seguimos caminando por ahí, recorriendo París por dentro para salir a Saint Germain la calle principal del Barrio Latino.
Finalmente regresamos al estacionamiento y decidimos ir a merendar a la casa de mis parientes, de paso llamaría por Skype a mí casa para saludar.
En el camino pasamos por Notre Dame nuevamente y por la Bastilla.
"Créditos a mí prima Maria Eugenia por las fotos"
Al entrar a las callecitas del pacífico Le'Etang-La-Ville los chicos ya estaban cansadísimos, hasta Bautista, el más grande preguntó "Mamá ¿tu primo se va a quedar mucho más? Así sé si tengo que pasear mucho." Los chicos se sentían invadidos por este primo que venía de visita a hacerlos ir de un lado a otro viendo cosas que ya vieron muchas veces, pero sobre el final cambiarían las cosas...
Al llegar tomamos una merienda y llamaría a mí familia.
Luego cenaríamos pizza casera que hizo mí prima y por primera vez en todo Europa comería una pizza rica, con gusto y una masa como la gente.
Al hacerse de noche nos fuimos a dormir temprano para arrancar el recorrido al día siguiente donde iría a lugares un tanto particulares y dentro de una temática parecida.
Al otro día nos despertamos y luego de un buen desayuno regresamos a la zona céntrica de la ciudad. El primer destino serían Las Catacumbas de París.
Al llegar hicimos una cola de unos 45 minutos. Mí prima se iría con los chicos a una plaza ya que no era un lugar para que entren chicos. En la fila charlamos con Christian contándome tantos años de viajes de un lado a otro haciendo que esta primer experiencia europea sea el inicio de una actividad muy divertida y cultivadora.
Entramos a la Catacumbas con una audioguía para ir teníendo información. Lo primero que hicimos fue bajar unas escaleras en tirabuzón que llevarían unos 130 escalones generando un pequeño mareo.
Al bajar no había huesos ni calaveras pero tenía información histórica sobre el lugar. Así que empezamos a caminar y a meternos en túneles.
"La cosa se ponía oscura, húmeda y calurosa"
Se hacía difícil tomar fotos así que fuimos filmando videos con las explicaciones que nos daba la audioguía.
En el camino, donde veíamos alguna luz fuerte, parabamos a poner el trípode y tomarnos más fotos.
"Sin cuenta regresiva"
"Con cuenta regresiva"
Llegamos a una parte con un mini-museo, con algunas rocas que contenían restos prehistóricos del mar.
Finalmente, luego de caminar un largo trecho, no encontramos con el paísaje del lugar, formado por más de 6 millones de cuerpos procedentes de los diferentes cementerios de París que, por la malaría y diferentes enfermedades, se veían colapsados y eso generaba otras enfermedades y más muertos. Llevarlos a este lugar fue una solución fácil y marketinera (?)
Y aprovechamos para fotografiarnos con los muchachos (?)
Terminando el recorrido hice malabares para tratar de sacar fotos nítidas ante tan poca luz. Tampoco dejan usar flash en el lugar, así que nos tuvimos con contentar con unas pocas fotos.
Abandonamos Las Catacumbas y nos encontramos con mí prima.
Con bastante hambre fuimos a comer a un restaurante. Luego de comer y relajar un poco salimos al próximo destino "necreológico", el Cementerio Pére-Lachaise donde quería ir a dar mis respetos a otro de mís ídolos junto a Giordano Bruno... aunque este no era filósofo (bueno, un poquito sí) ni murió de forma heroíca.
Una vez en el cementerio, luego de ver el lugar donde reposan los restos del líder de The Doors, conocidos popularmente como Los Puertas (?), dimos unas vueltas por ahí viendo tumbas de todos los tamaños y formas. No solo encontramos tumbas de famosos sino algunas bastante particulares.
"Tumba de Abelardo y Eloisa. Sabina volvería a hacerme encontrar una historia para entender solo un parrafo de una canción"
"Al fin solo. Capo de la vida" (?)
"Tumba de Chopin"
Salimos del Cementerio y decidimos que era hora de regresar. No teníamos mucho más para ver y los chicos estaban cansados. Además les había prometido jugar a la Wii cosa que jamás había hecho en mí vida y ellos me enseñarían.
Regresamos y pasamos por el Castillo de Enrique IV el cual tiene kilómetros y kilómetros de bosques que, obviamente, era imposible de fotografias. Igualmente retraté el Castillo.
Al llegar, merendamos y me dispuse a cumplir mi promesa. Pusieron un jueguito de tenis y demostré ser un verdadero principiante en esto de los videos juegos modernos.
Luego jugamos a las carreras y ellos se pusieron a jugar al de Piratas del Caribe mientras yo buscaba como hacer para evitar pagar los 76 Euros del pasaje a Frankfurt. Lo más cómodo que encontré fue irme a Bruselas (Belgica) y ahí tomarme otro tren a Frankfurt. Como el Eurail se usa por día y no por viaje podría usar ese casillero libre para abaratar los 3 trenes.
Antes de comer jugué un rato a la pelota con Santiago, el más chiquito, mientras Bautista y Francisco seguían con la Wii.
Pasó el rato y comimos. La hora de dormir llegó y mí prima anuncia a los chicos que se despidan de mí que a la mañana me iba... los 3 abrieron los ojos rápidamente como tres gatitos ante un movimiento brusco y preguntaron "¿¡Cómo que se va!?" De haber sabido jugaba de entrada con ellos y seguro agarraban la camioneta y me decían "¿A donde querés ir? Nosotros te llevamos." (?) Pasé pocos días con ellos pero me divertí mucho, son unos genios que se mesclan los 3 idiomas (español, francés e inglés), hasta mis amigos quedaron encantados con los chicos con solo verlos un día.
Antes de acostarme me prestaron una valija con rueditas. La mochila de viaje no daba más y tenía muchas cosas para llevarme del viaje y de París. Acomodé todo y mi espalda me agradeció no usar más la mochila grande.
Nos despedimos y me fui a dormir.
Al otro día arranqué bien temprano. Desayunamos sin los chicos y aprovechando que Christian iba al trabajo, me llevó hasta la estación.
Me despedí de mí prima agradeciéndole por 3 de los mejores días que pasé en todo el viaje. Me trataron de 10, llevándome a donde quise e invitándome todo.
En una mañana ajetreada por el tránsito de un Lunes donde todos iban a su trabajo, llegamos a la estación. Ahora me despedí de Christian agradeciendo nuevamente el trato espectacular que me dieron.
Me fui a la estación y reservé los boletos. La reserva a Bruselas me salió 10 Euros y la reserva de Bruselas a Frankfurt solo 3 Euros correspondientes al trámite de reservarlos desde París ya que, como dije antes, Alemania no cobra reserva, por eso estaba agotado de París a Frankfurt.
Me subí al tren equivocado... pero no hubo problemas, llegaba a la misma estación donde debería bajar y luego seguía... pero eso mejor lo cuento en el próximo y último Día de Viaje.

















































Excelente post!!!!!!!! Y tu prima y flia sin duda unos genios totales, grandes personas con un corazón emorme!!! Eternamente agradecido por el trato que nos dieron y espero algún día verlos de nuevo!
ResponderEliminarLeyendo Todo Esto Estoy Conociendo Demaciado!!! U.U....
ResponderEliminarBuen Blog Claudio.Esta Mega Chulo Bien Bonito... :D
Suerteee
¡Genial! Es la idea del blog, enseñar un poco el mundo, entretener con anécdotas y motivar a viajar :)
Eliminares cierto que no puedes fotografiar la tumba de jim morrison? no vi ninguna foto....
ResponderEliminarHay 2 fotos en este post xD
EliminarLo que no se puede es tocar, hay unas vallas dado que la gente tallaba el mármol para llevarse un recuerdo.