martes, 8 de mayo de 2012

Día 34/37 - Madrid

Ya estaba en el tren rumbo a Madrid. Había desayunado en la estación de Granada y ahora emprendería un viaje de un poco más de 4 horas a la Capital española.
Iba dejando atrás a Granada con cierta nostalgia, la ciudad había dejado una marca imborrable en mí corazón.
Como no tenía sueño aproveché para editar las fotos del último día ya que había llegado tarde al hostel y fui directo a dormir. Creo que es la mayor cantidad de fotos de un solo día, sobre todo porque también tomé fotos para mis amigos de ese día.
Luego de un rato de editar fotos, habiendo completado mi tarea, una chica que estaba al lado mío me comenta que había tomado excelentes fotos. De esa forma emprendimos charla. Ella era una chica inglesa que se encontraba viajando sola por España y se dirigía a Madrid como yo. Hablamos de todo, de viajes, de los lugares recorridos, de Inglaterra, de Argentina, de Malvinas, de la vida en general. Pasado el rato le comento que me había llamado la atención que tenía escrito en la mano algunas palabras como "perdido", "encontrado", y le digo que estaban mal escritas que si ella quería aprender español debería intentar hablarlo y razonarlo y no copiarse palabras de un diccionario, le dí como ejemplo mi experiencia al decirle que había aprendido inglés en ese viaje... la chica me mira abriendo los ojos y me dice "Es broma ¿verdad? Hace más de 3 horas que estamos hablando en inglés y me decís que aprendiste en este viaje." Eso me hizo sentir un poquito de orgullo y vanagloria, realmente había aprendido mucho y no lo había notado hasta ese momento.
Seguimos hablando un rato más y le dije que quería dormir un poquitito ya que si bien había aprendido inglés, 3 horas hablando en ese idioma me quemó la cabeza.
Tomé mi celular y le puse la banda de sonido a mí llegada a Madrid; Joaquín Sabina.
Al llegar a Atocha no pude evitar tomarle una foto al cartel dado que "Yo me bajo en Atocha" (Nota: en este Diario de Madrid va a haber muchas referencias a Sabina, quedan advertidos y se la van a tener que aguantar).


La inglesa iba a un hostel a un par de cuadras del mío así que abandonamos juntos la estación. Al salir del anden entramos a la estación en sí y no podía creer lo que veía, el lugar tiene una especie de botánico en el medio (al cual no le saqué fotos en el momento de colgado que soy... pero no me quedaría con las ganas de mostrarlo y el último día regresaría solo para eso), parece una selva.
Salimos a la calle y en un mediodía nublado emprendimos camino hasta la estación "Anton Martin" donde nos separábamos. La salude estrechándole la mano (nunca, en todo el viaje, supe como saludar a las personas de otro país) y nos despedimos con un "tal vez nos crucemos por ahí."
Fui al hostel y como ya era mediodía tenía mi habitación lista.
Dejé mis cosas, ordené un poco y me conecté a internet para avisar donde estaba.
De paso me fijé si me habían respondido unos amigos, a los cuales conozco hace mucho y me dijeron que nos encontraríamos y me mostrarían la ciudad,. Los había contactado días antes y todo estaba preparado para hacer algo pero no tenía noticias...
Con todo listo dejé el hostel para pasear un poco. Lo primero que haría sería ir a comer algo ya que me estaba cagando de hambre. Pasé por un almacén y me compré un sanguche (sé que es sandwich pero me parece muy sutil decirlo así y no de la forma argenta), un agua y unas bananas. Con la compra lista me senté a almorzar en el Parque del Retiro.



Cuando terminé de comer decidí caminar un poco por ahí antes de pasar nuevamente por Atocha para reservar mí cama en el tren a París.
En el camino tomé estas fotos.


En el camino me encontré con una cancha de fútbol y me quedé un buen rato mirando el partido.



De ahí arranqué en búsqueda de lo que más me llamaba la atención del Parque, la estatua del Ángel Caído, el único monumento a Lucifer que hay en el mundo. Dí vueltas y vueltas hasta que lo encontré.


Desde ahí fui yendo de un lado a otro, sacando fotos de todo lo que  encontraba.


El sol comenzó a salir y yo me encontré con el Palacio de Cristal.
Acá debo aclarar una cosa; dentro del Palacio estaban con una exposición de las cuales no entendí ninguna obra. Yo dejo las fotos de las obras pero solo para que las vean, no quiero hacer jactancia de "mirá que culto que soy las fotos que le saqué a esta maravilla de obra." No, no y no. Eran una mierda todas las obras, horribles.


Confuso y con el estómago revuelto por las aberraciones que había contemplado, seguí caminando hasta dar con el Palacio de Velazquez, el cual estaba cerrado y no pude entrar.

"La única foto que tengo en Madrid. Posta."

También me encontré con un monumento a los egipcios (La Fuente Egipcia) y el de Alfonso XII.

 
Tomé otras fotos al salir y seguí camino por ahí.


A la salida me encontré con el Museo del Prado pero no estaba de ánimos ni tenía la cabeza presta a pasar una tarde en un museo. Sin embargo aproveché para fotografiar las estatuas de Goya y Velazquez.


De ahí volví a Atocha y me decidí a restarle un día a Madrid, algo me decía que era mejor estar 4 días en Madrid en lugar de 5 y pasar 2 en París con mí prima. Pero, con la cabeza en el pasaje me volví a olvidar de fotografías lo curioso de la estación...
Con la cama reservada para el viaje de 15 horas a París (que no serían 15...) volví a emprender camino.
Como estaba un poco cansado, y con hambre de nuevo, decidí sentarme a merendar algo.
Con el hambre saciada decidí caminar unas cuadras y tomar una foto que representaría muchas cosas de un gran poeta que ya nombre. La ciudad sonaba a él, en la ciudad se respiraban sus letras, la ciudad era Sabina.

"No hay nostalgia mejor que recordar lo que una vez sucedió"

Como se iba haciendo tarde y no tenía ganas de recorrer largas distancias decidí ir a la Puerta de Alcará. La idea era dormirme temprano y al otro día ir a Toledo para darle tiempo a mis amigos de acomodarse y encontrarnos...


Cuando dejé la Puerta de Alcará, en un lugar llamado Paseo del Recoleto, me encuentro con una feria de libros usados. Cuando dejé Argentina era la feria del libro a la cual dí el presente varios años seguidos. Me dolió en el alma perderme la de ese año pero en mí vida de algún modo todo se equilibra.
Recorrí unos 100 puestos viendo ediciones de todos los tamaños y colores de todos mis autores favoritos. Me quería comprar todo. El problema era el peso e la valija. Busqué los 2 libros que me faltaban de Koontz y no encontré ninguno, había ediciones de todos los que ya tengo pero no de los que me faltan.

"El precio de esa colección de Austral completa es incalculable"
 "Grisham. Koontz. King. Todos juntitos."

Decidí irme antes de cometer alguna locura y reventar mí mochila de viaje. Pero antes de eso veo a un pibe comprando un libro de Koontz. El libro era "Nocturno" por lo que me acerco y le pregunto si es el primero que lee y me dice que no, que ya había leído "Tinieblas", que es una secuela, aunque se puede leer en cualquier orden, de esta novela. Le comento que yo colecciono al autor y que me faltan 2 libros. La chica del puesto se suma y me pregunta cuales me faltan. Le respondo "Mirada Ciega y Tic-Tac", ella alegre me dice "Pues aquí tienes Tic-Tac, el otro lo vendí." Me da el libro y me fijo el precio, por solo 4 Euros tenía uno de los libros más difíciles de conseguir del autor.

Regresé al hostel y dejé las cosas para pasar por el Museo Reina Sofia que me habían dicho que era gratis de 19 a 21. Pero al pasar me encuentro con que es gratis solo algunos días. Pero no había problema, pasaría de nuevo al otro día y listo.
Al salir del Museo escucho una voz gritando por medio de un megáfono. Al asomarme noto a un tipo parado en una silla y un grupo de hombres mirándolo desde abajo, todos con camiseta del Atlético de Madrid. El del megáfono dejaba los pulmones con un "Aleeeeeeeeeeti" y los de abajo respondían "U-NI-DAD" e iba de nuevo el  "Aleeeeeeeeeeti" completado con el
"U-NI-DAD". Dejé la barra brava del Atlético de Madrid y recordé que era la final entre el equipo de Madrid y el Athletic de Bilbao.
Al regresar paré a comer unas pastas en un restaurante.  
Con el estómago lleno me fuí rápidamente al hostel y, luego de conocer a los 3 canadienses que serían mis compañeros de cuarto, me fui al comedor a ver el partido mientras pasaba un rato en internet. Finalmente ganó el equipo de la Capital española lo que me llevó a la calle a ver los festejos... dí unas vueltas en la noche y no encontré nada... al otro día me enteraría que estuve a 2 cuadras de los festejos y que estos se desbandaron de tal manera que incendiaron unas cosas en la Fuente de Zeus.
Regresé a dormir ya que al otro día me esperaba un viaje a Toledo.

Al segundo día me levanto y luego de la ducha de todos los días me preparo para desayunar. Mientras me duchaba un muchacho entraba al baño a vomitar cada 2 minutos...
El hostel constaba con desayuno así que bajé al comedor y me puse en la fila. Pido un café con leche, con mucha leche, un jugo de naranja y al ver al morocho de aspecto africano me la juego y le digo en español "una dona", me mira con cara de confundido y pienso que ya había entendido como venía la mano y con mi british acent (?) le digo "one danuts", me vuelve a mirar confundido y le digo "una de esas" señalando con la mano, aclarando "una rosquilla", y con su mejor acento español me dice "ah, un dónut"... Esto compite cabeza a cabeza con el "los Acedece" por AC/DC que nos dijo un ex productor de Mago de Oz y el Iceberg de Santiago Segura en referencia al aisberg de Titanic. Creo que por estas cosas me caen tan bien los españoles, son lo más.
Volví a la habitación y me preparé todo para un viajecito de todo el día. Al irme mis compañeros seguían durmiendo, habían vuelto muy tarde y seguramente dormirían todo el día.
Salí rumbo al subte para llegar a la Plaza Elíptica desde donde saldría el micro a Toledo.
Al llegar justo se había ido un micro por lo que esperé un ratito para tomar el siguiente. Un sistema muy simpático de puertas con una pista en espiral rodeando el lugar, en forma de túneles, hacía que todo sea más prolijo y limpio que en Retiro. Hice la cola en mi puerta siendo el primero de la fila. Comienzo a leer mi libro en la espera y dentro del micro. Pasada media hora de lectura decidí escuchar música. El viaje terminó siendo muy corto y en menos de 2 horas ya estaba allí.
En la estación compré un mapa y la chica me dijo "te puede llevar 6 horas recorrer todo" y yo la miré con cara de "no sabés con quien hablas, gillipollas" (?) Y de esa forma emprendí camino.
Al igual que en Granada fotografié mucho del lugar, la arquitectura medieval me resultaría sumamente atractiva. Lo primero que me encontré fue esto.


Terminé llegando a un balcón desde donde filmé este video, hablando cosas sin sentido como siempre.



Desde ahí encontré el camino y también me encontré con esto:

"Solo en Toledo me tomé fotos, solo una en Madrid en sí"

Aprovechando la hermosa vista hice este pequeño video panorámico.



Retomé el camino y cuando ya todo se ponía "céntrico" con la gente llendo de un lado a otro en un lugar plagado de negocios y vehículos encuentro una escalerita escondida que me deparaba una sorpresa.

  
Y le pedí a un fotógrafo que estaba con una modelo y una cámara profesional que me saque una foto con la estatua y el resultado fue la peor foto de mí vida...


El tipo tenía tan poco idea que hasta una señora se paró a decirle que de frente era mejor, pero era extranjero y no entendió nada. Un pelotudo.
Desde ahí regresé al camino que indicaba el mapa y, yendo a la Catedral, me encontré con esto.


Sobre el camino se divisaba la Catedral, una de las más impresionantes que ví en todo el viaje. No solo me impresionó la dimensión, aunque la de Praga me parece que rompía todos los récods, sino el detalle de las figuras representadas que serían igualadas por Notredame unos días después... pero eso se verá en el próximo lugar del Diario de Viaje.
Fotos de la Catedral:


Pasando la zona de la Catedral encontré un lindo y moderno negocio de comidas rápidas donde aproveché para comer algo. El lugar estaba vacío así que hice mi pedido y me ofrecieron llevarlo a donde estaba sentado. Mientras miraba el mapa y las fotos llegó el almuerzo. Me comí un pancho con unas papas fritas que estaban espectaculares, todo por menos de 2 Euros con la gaseosa incluída, baratísimo.
Salí del lugar y me perdí por las calles, de esa desorientación salió este video.



Seguí caminando, sumándome a grupos con guías que sabían el camino y deribé en unos balcones frente al río Tajo. Saqué unas fotos y me dispuse a pasar por sobre el río usando el Puente de San Martín.


Del otro lado del río empecé a caminar y caminar bajo un sol agobiante, estaba realmente caluroso el día y el sol pegaba. Dí vueltas por media hora sin una gota de sombra y tomé estas fotos.


En la vuelta bajo el sol, trás caminar todo en subida, también filmé las opiniones del momento (?)



Vencido por el calor y el cansancio volví sobre mis pasos. Al llegar al otro lado del río me senté en un banco a la sombra a tomar un poco de agua y comer una banana para recuperar fuerzas y bajar la temperatura. Mientras miro como volver en el mapa noto que decía que había escaleras mecánicas... viendo la altitud del lugar decidí ir a comprobar cuanto había de cierto en eso. Y al llegar ahí me encontré con esto.


Luego de subir por las 6 escaleras mecánicas, llegué a donde inicié el recorrido. Decidí volver a Madrid porque el calor era agobiante. En el camino de vuelta a la terminal de autobuses tomé unas últimas fotografías.


Compré un heladito en el camino y otra botella de agua bien fría. Me perdí buscando la terminal hasta que la encontré casi de casualidad. Al llegar esperé unos 5 minutos y ya estaba arriba del autobús que me devolvería a la Capital española.
Al llegar a Madrid volví en subte al hostel. Me tomé una merienda para hacer tiempo y pasé por la habitación de dejar las cosas ya que mi plan era ir al Museo Reina Sofia y solo con la cámara me era suficiente. Al llegar a la habitación descubrí que el muchacho que vomitaba a cada rato en el baño era uno de los 3 canadienses con los que compartía habitación. Intercambié unas palabras y le deseé que se mejore. Tomé la merienda en el comedor mientras editaba fotos para subir. Cuando se acercó la hora donde el museo era gratuito me dirigí hacia el.
Al entrar solo tenía en mente ver el Guernica de Picasso, pero antes dí unas vueltas y me encontré con ese arte que me da ganas de imponer la pena de muerte a sus creadores, no me interesa no entenderla me molesta que sea HORRIBLE.


Al llegar al Guernica me encuentro que no se puede fotografiarlo, pero me hice el boludo y le saqué una fotito porque Piqué debutó con un pibe (?)


Entré a una sección de Dalí y me encontré con El Enigma del Tiempo, El Enigma Sin Fin y El Enigma de Hitler, solo pude fotografiar uno porque luego me cagaron a pedos.


Fui a los otras secciones donde encontré cosas de Miró que son muy similares a las que pintan los nenes en jardín a los 3 años. Luego a una exposición moderna donde no entendí NADA y me resultó una pérdida de tiempo mía, del autor y del museo al dedicar tiempo y dinero a esas cosas habiendo tantos chicos muriendo de hambre...
Indignado abandoné el Museo con la promesa que algún día lo haría volar por los aires (?)
En el camino al hostel paré a comer en una especie de cafetín. Me pedí una hamburguesa con panceta y huevo frito para comer sanito (?) Cuando me la trae y doy el primer mordisco veo que por dentro estaba medio cruda, allá la comen así... sin ganas de pedir que la cocinen cerré los ojos y lo dejé al designio de dios, si me agarraba algo ya sería muy cerca de llegar a casa.
Regresé al hostel y me puse a terminar de editar y subir las fotos. Mientras mi resacoso compañero seguía con su martirio hablé con sus amigos y me contaron que había iniciado el viaje ayer, linda forma de arrancar para el canadiense. Les dije que traten de no tomar de más ya que perder un solo día en cualquier ciudad es un pecado, me sentí un viejo choto.
Hice un poco de tiempo y me conecté a ver si podía hablar con alguien y enganché a algunos amigos con los cuales no paré de hablar ya que a pesar de estar en España seguía hablando en inglés con todos mis compañeros de habitación y de trenes.
Cansado me acosté, al otro día recorrería lo máximo posible y caminaría nuevamente para romper récords.

Al día siguiente me desperté con una enorme sonrisa ya que en la madrugada había visto, al ir al baño a hacer pis, que Román había hecho un gol para Boca y que jugó un partidazo contra Unión Española por la Copa Libertadores. En el desayuno miré los goles por la PC y de paso subía fotos y me contactaba con mis seres queridos.
Pasé por la habitación e inicié un recorrido que podría haber sido récord como el de Barcelona pero el calor era sofocante ya que los 4 días que estuve en Madrid había aparecido un frente africano de calor y las temperaturas superaban los 30 grados.
Más o menos tenía armado un itinerario y comenzaría por ir a la Plaza Mayor. Caminando unas cuadras en la agradable mañana me encontré con este imponente y representativo marco de España.


Dí unas vueltas por la Plaza Mayor, contemplando a la gente que iniciaba su día laboral y emprendí rumbo a la Catedral de Almudena metiéndome por callecitas de por ahí.


Al llegar a la Catedral tomé fotos desde lejos e intenté entrar por el costado y terminé derivando detrás de la misma encontrando una muralla islámica.


Regresé a la Catedral y tomé fotos en un enorme patio.



De la Catedral tomé camino a la mítica Puerta del Sol. En el camino paso por una casa de deporte y veo la camiseta suplente de la selección de España con el 6 de Iniesta apuntando hacia mí. Entré, miré el precio y ví el talle de la camiseta, todo era perfecto... pero decidí verlo en frío así que salí y fui a tomar fotos.


Volví sobre mis pasos y me decidí a probarme la camiseta y ver como se sentía. Entré, pedí la que estaba en muestra con el estampado del número y el nombre y al verme en el probador decidí que ESA era la camiseta para homenajear a un ídolo futbolístico y no la del Barcelona, no porque me caiga mal el equipo catalán, pero no quiero ser parte de una moda.

"Si algún día me caso entro con esta camiseta, es un traje ajustado a mí figura" (?)


Desde la Puerta del Sol, donde no encontré a los "indignados", me fui para la Gran Vía a buscar un lugar para comer. 


Caminé por la Gran Vía y pasé por una zona donde había chicas de la calle y travestis a plena luz del día. Algunos travestis, vestidos de gitanos, eran una mezcla de Sandro con Gladys la Bomba Tucumana.
Espantado por el escabroso espectáculo seguí por la Gran Vía derivando en la Puerta de Alcará. Tan cerca del hostel decidí pasar por un punto de referencia que había buscado esa mañana y estaba a unas cuadras del hostel, la casa de Joaquín Sabina.

"Una de esas es donde vive Sabina"

No sabía exactamente cual es el departamento de Sabina, pero sé que tiene 2 pisos ya que tuvo que comprar el piso de arriba de su casa para poner sus libros que, según dice, sobrepasa los 20.000 volúmenes.
Pasé por un Burguer King y me pedí una ensalada para comer algo fresquito, el calor era pesadísimo.
Tras haber comido salí y emprendí rumbo al estadio del Real Madrid y se me ocurrió ir a la estación Chamartin, lugar de donde salía mi tren nocturno, para ojear la zona por donde me iría a la tarde del día siguiente. Emprendí el camino pasando por la Feria del Libro donde había estado el primer día en la zona del Recoleto.


En el camino me encontré con Las Torres de Colón y un monumento al mismo. Había encontrado uno en Barcelona, uno en Granada, y ahora otro en Madrid, debería haber meado a alguno de esos.


En el camino me encontré también con el Santiago Bernabeu.


Desde ahí caminé, caminé y caminé. Solo me tiré un rato a la sombra a bajar la temperatura. Al llegar a Chamartín me encontré con las Torres Kio.


Detrás de las Torres tenía a Chamartín. Al llegar a la estación tanteé el ambiente y decidí merendar. Con la merienda aproveché para relajar un poco. Cansado y rendido ante el calor volví al hostel en subte. Al llegar al hostel, con mucho calor, me dí una ducha. Como era temprano decidí dar vueltas por ahí, sin cámara y sin mochila, y me encontré con una manifestación de estudiantes. Me quedé viendo un rato el reclamo de los jóvenes y me fui a leer un poco en un banco. Mientras iba anocheciendo volví al hostel y en el camino vi el mismo Burguer King del mediodía y decidí aprovechar y comer rápido para dormir bien y arrancar temprano mi último día ya que mi tren salía a las 18:30 y debería irme del hostel cerca de las 17.
Tras haber comido regresé al hostel y me encontré con mis compañeros canadienses y con el borrachín recuperado aunque lo llevaron al médico y le dieron pastillas para el estómago y debería comer sano una semana. 
Finalmente me dormí.

Inicié el día bien temprano, había marcado algunas cosas en el itinerario para pegarle una ojeada.
Ducha, desayuno y a patear como siempre.
Salí para el lado de la casa de Sabina pasando por la Estación "Tirso de Molina" a donde fui a sacar una foto el primer día y no seguí más allá de ese punto. Decidi que ese sería me camino en este último día. A metros de ese lugar me encontré con un monumento al hombre cuyo nombre aparecía en varias canciones del poeta español.


Caminé en una mañana de temperatura primaveral hacia la Puerta de Toledo donde está el Puente de Toledo que cruza el río Manzanares. Al llegar a la Puerta tomé fotos del lugar.


Al estar sobre el Puente miro hacia un costado y veo el Estadio del Atlético de Madrid.


Por esa zona, al costado del Manzanares y debajo del puente, había un lindo parque.


Desde ahí caminé y salí a Atocha. Recordando que el primer día no tomé fotos de la Estación no dejé pasar la oportunidad de retratar la particularidad del lugar.


Comí en un bar frente a la estación, me pedí unos arrolladitos de pollo espectaculares. Regresé al hostel y armé el bolso. Tomé la notebook y chequeé si había algún monumento al Quijote y me encontré con algo mucho mejor. Guardé todo y salí a tomarme el subte y tomar fotos de todos lados al Monumento a Cervantes.


Regresé al hostel. Me relajé un rato, aprovechando la situación que mis compañeros canadienses se había ido y me tiré en pata en la cama a editar y subir las fotos. Cuando la hora se acercaba me pegué una ducha fría y salí a Chamartín a esperar mí tren a París.
Dejé el hostel y combiné los subtes. Al bajar en la Estación me tomé una buena merienda y me puse a leer un rato. Cerca de la hora me compré unos sanguches para llevarme en el viaje que, según el itinerario duraría 15 horas... en la Estación se retrasó media hora.
Al subir inició el recorrido y quedamos varados en Pinar ya que había un problema con el tren que tomaría en Las Matas para ir a París. En la situación, donde esperamos cerca de una hora en un calor insoportable, filmé este video.


Al rato el tren arrancó y nos subimos al otro en Las Matas. En la espera a subir conocí a una familia argentina con la que compartiría cabina con uno de los pibes y se sumaría un amigo de él que estaba en otra cabina pero en la nuestra sobraba un lugar. Fue muy divertido hablar con gente de mí país, contarle todo lo que habíamos hecho, hablar de fútbol y, en especial, del barrio ya que, casualmente, vivían muy cerca de mí casa. El otro compañero que teníamos era un Indio muy maraca que me pedía que le tome fotos con su cámara a cada rato.
Me dormí y no me desperté hasta llegar a París. Una hora antes de llegar sonó el despertador y me fui a desayunar al vagón-comedor. 
Tras 17 horas de viaje, con bastante retraso del planeado, pisaba París por segunda vez en el viaje.

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